Y TODOS, o casi todos los del gremio de CC, tan contentos y felices con la generosidad de ZP con Canarias. Pobres ilusos. El Consejo de Ministros dio el visto bueno a una serie de medidas, planes, o como apetezca denominar el paquete de "sorpresas" aprobado por el órgano colegiado del Gobierno, con la finalidad de conseguir los votos de CC y sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. La razón es más que convincente. Puestos a pensar mal, me preocupa profundamente la letra menuda del pliego oculto en el armario del quinto pino; o que, como en otras ocasiones, sea peor el remedio que la enfermedad. Es muy seria la cosa. Sobre todo, estimados lectores, al ver cómo los señores de CC se desgañitan sin masticar ni digerir el "trato especial" de ZP con Canarias. De verdad, me cuesta creer que la totalidad del monto asignado a Canarias, 25.000 millones de euros, no sufra ninguna merma en el periodo a la vista. Como si Zapatero fuera un político del que uno pudiera fiarse? Por Dios y la Virgen, vayan con el cuento a otra parte.
Años atrás, los acuerdos del Consejo merecían un punto y aparte, o como solían decir las personas de bien: "eso va a misa". Lo mismo, permítanme el símil, que cuando se concedía una licencia para construir viviendas, perforar minas de agua, excavar pozos o abrir una industria, etc. Sin embargo, con el paso de los años, cualquier permiso y/o licencia de obra no es de fiar; con tantos mal avenidos mamando de la misma teta, imposible. O la revoca la propia Administración o, en otro caso, los tribunales tienen la última palabra. Tebeto, como mal ejemplo, es la prueba fehaciente de los bandazos que dan los señores que tutelan la cosa pública.
Pues bien, dejando patente las diferencias, dudo que el Plan Canarias salga adelante sin sufrir mermas en el trayecto de los próximos diez años. Y más ahora, cuando España está a pocos pasos de "salir pitando" de la Unión Europea, que no es el caso, ni está previsto en las reglas del Tratado. Si bien, a partir de 2010, las sanciones de la UE van a caer por un tubo. Que si el déficit público, que si la tasa de paro... Normal, de la manera que ZP esquilma a los empresarios (según parece, sus enemigos) por el hecho de mantener el empleo y generar riqueza y desarrollo. Como digo, me guardan un cachorro del Plan que el Consejo de Ministros aprobó en la islita de ahí más allá; la de enfrente. Porque hablando de dinerito, o de posibles, "cuando la limosna es mucha hasta el pobre desconfía". Lo siento, pero en este caso el refrán es muy convincente.
Por cierto, las mentes calenturientas de los que cargan con el complejo de "gran" no sé qué? (en palabras del director de esta Casa), pretenden erigir a la "redonda" en la capital económica del Archipiélago. ¡Anda ya! Pero cómo pueden ser tan pretenciosos. El calor y la escasez del líquido elemento, estimados amigos de la Casa, los lleva por mal camino; en ocasiones, los deshidrata y vuelve locos de remate. ¡Qué cruz! Ojo avizor con estos impresentables, que no duermen pensando en la ruindad del día siguiente.
Volviendo con las medidas del Plan Canarias. La parte proporcional (o alícuota, como dirían los finolis) del presupuesto, euro arriba o euro abajo, supone un monto de 2.500 millones de euros/año. Si bien, aunque las inversiones anuales difieran del resultado de dividir 25.000 millones en 10 años, por exceso o por defecto, el plan (para los que han hecho las cuentas) no se materializa por anualidades de 2.500 millones de euros. De cualquier forma, dudo mucho que haya recursos suficientes para gastar como hasta ahora, a manos llenas y sin efectos positivos a la vista. No voy a insistir en ello, pero me temo que el Plan Canarias va a nacer con dificultades para andar solo por la vida. Ah, y que no cunda el desánimo en CC, en el PP no lo creo, cuando los resultados no sean los esperados, o las promesas no cuajen porque papá Estado está a dos velas. ¿Vale?
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