Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

LA SEMANA RAMÓN PI

La pendiente resbaladiza

18/oct/09 07:43
Compartir
Edición impresa .

LA MULTITUDINARIA manifestación que reunió a muchos cientos de miles de personas en Madrid el sábado por la tarde (esto se escribe horas antes de que se haya producido) es un hecho de gran relevancia no sólo política, sino social y cultural, que requiere algunas consideraciones para mejor situarlo en su contexto y comprender todo su alcance.

La expresión "slippery slope", literalmente "pendiente resbaladiza", se emplea en inglés para describir los procesos que empiezan con hechos de apariencia inocua o inocente, pero que contienen en sí mismos el germen de males venideros, que advienen sin apenas haber sido advertidos, y que cuando se presentan ya es muy difícil, si no imposible, su reversión. Esto ocurre sobre todo en cuestiones de naturaleza moral: por ejemplo, en materia económica las pequeñas corruptelas inician la pendiente resbaladiza hacia las grandes corrupciones; en materia religiosa, la lenidad con las faltas veniales abre la pendiente hacia los pecados más graves, etcétera. Son multitud los ejemplos, las citas, hasta los chistes, basados en la pendiente resbaladiza: desde la metáfora de la leve inclinación del árbol joven hasta el "sólo la puntita" de los chistes subidos de tono, pasando por el retruécano de "se empieza matando a la madre y se acaba usando mal el cubierto del pescado", la panoplia de pendientes resbaladizas es inacabable.

Contra nuestra civilización

En relación con esto, la proyectada reforma de la legislación sobre aborto en España es un ejemplo práctico de que estamos llegando a los tramos finales de la pendiente resbaladiza en lo tocante a la pérdida de respeto a la vida humana inocente. El fenómeno no es sólo español, sino de todo Occidente, construido sobre los pilares del pensamiento griego, el derecho romano y la religión cristiana, que sitúa a la persona humana en el centro alrededor del cual gira toda nuestra civilización.

En 1981, los sondeos de opinión más solventes señalaban que el 85% de los españoles se manifestaba contrario a cualquier legislación que consintiera el aborto provocado sin el correspondiente castigo penal. Diez años después, en 1991, la proporción había dado la vuelta como un calcetín: sólo el 15% de los encuestados se mostraba en contra de la permisividad legal hacia el aborto, mientras que el 85% se repartía entre los partidarios de la legalización absoluta y los que aceptaban su despenalización en ciertas circunstancias. ¿Qué había ocurrido entre esas dos fechas? Nada más, y nada menos, que, en 1985, la reforma del Código Penal que dejaba sin castigo los abortos practicados en los llamados "casos límite" de grave riesgo para la vida o la salud de la madre, embarazo fruto de una violación o probabilidad de graves malformaciones en el hijo.

El colosal fraude de ley que se desplegó, con pleno conocimiento de todos, para considerar de hecho cualquier embarazo no previsto como un grave riesgo para la salud de la embarazada, fue anestesiando las conciencias, todas las conciencias: de las madres, los médicos, los políticos, los fiscales, los jueces. De esta forma, más de un millón de seres humanos fue sacrificado ante nuestros propios ojos sin que nadie (salvo la Iglesia católica y una minoría de gente sensata que no vaciló en arrostrar calumnias y represalias de todo orden) tratase de impedirlo. Ni el Partido Popular en el poder con mayoría absoluta en el Parlamento hizo nada; más bien avanzó por la pendiente resbaladiza permitiendo el sacrificio de embriones humanos en las fecundaciones artificiales y dando vía libre a la llamada píldora del día siguiente, que cuando falla en su efecto anovulatorio es, en cambio, infalible en su efecto abortivo.

Y llegado Rodríguez Zapatero al Gobierno, ha desarrollado toda una estrategia compuesta de sucesivos torpedos contra la línea de flotación de los pilares de nuestra civilización: destrucción de la institución del matrimonio, sustitución del divorcio por el repudio? Y cuando, por usar las palabras de la ministra de Sanidad, consideró que la sociedad española estaba "madura" -es decir, lo bastante anestesiada, ahora trata de convertir el delito de aborto en el escalofriante derecho de las madres a dar muerte a sus hijos en las primeras 14 semanas de gestación sin tener que alegar nada, sino su sola voluntad de cometer ese crimen. Pendiente resbaladiza de libro, que todavía puede prolongarse con la eutanasia hasta dejar el respeto a la dignidad del hombre literalmente pulverizado.

El lector habrá de perdonarme la extensión de estas consideraciones, pero esta cuestión es, sin duda, la de más hondo calado que tenemos que enfrentar. El filósofo Julián Marías dejó dicho que el peor acontecimiento del siglo XX fue la aceptación social del aborto, y tenía toda la razón: este asunto afecta de lleno a los fundamentos mismos de nuestra convivencia en libertad. No de golpe, sino lenta, imperceptiblemente, deslizando las conciencias por la pendiente resbaladiza en la dirección del abismo.

Zapatero en la Casa Blanca

El presidente del Gobierno ha sido, por fin, recibido por el de Estados Unidos, Barack Obama, en la Casa Blanca. La entrevista duró algo más de una hora, y lo que ha trascendido de ella es el compromiso del dirigente español de aumentar nuestro apoyo en la guerra de Afganistán, y la petición a Obama de que nos tenga presentes cuando se planteen inversiones americanas en España, en la medida en que el mandatario americano pueda tener influencia.

El silencio de esa colectividad que la propaganda de la izquierda llama de "intelectuales y artistas" ha sido, si se me permite el oxímoron, atronador. Aquéllos que se desgañitaron con el "no a la guerra" cuando Aznar se fotografió con Bush, Durao Barroso y Blair (y no envió a nadie al escenario bélico más que cuando Saddam Hussein ya estaba derrocado), ahora no se da por enterado de que hay cientos de soldados jugándose la vida en Afganistán, y a veces perdiéndola. Intelecto y arte, sabia combinación.


 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: