El presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció la semana pasada la aprobación del denominado Plan Canarias, que prevé una inversión de 25.000 millones de euros en los próximos diez años en el Archipiélago, de los que los primeros 10.000 millones tendrán que materializarse en los primeros cuatro ejercicios. El anuncio, ya significativo en sí mismo por la cuantía de los recursos contemplados en el acuerdo, cobró una mayor repercusión porque se produjo en el marco del tercer Consejo de Ministros realizado en las Islas, lo que originó unas expectativas máximas en los agentes económicos, sociales y políticos del Archipiélago.
Para comentar el Plan y sus efectos en las Islas, el debate de esta semana de EL DÍA contó con la participación del secretario de Economía y Políticas Sectoriales de Comisiones Obreras (CCOO), Carmelo Jorge; el secretario para la Cohesión Social de la Unión General de Trabajadores (UGT), Ramón Rodríguez; la senadora socialista por Santa Cruz de Tenerife Patricia Hernández; el diputado del Partido Popular Manuel Fernández; la diputada nacionalista Flora Marrero, y el vicepresidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Comercio de la provincia tinerfeña -y también presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel)-, José Fernando Cabrera.
"Buena" inversión
Flora Marrero admitió que una inversión de ese montante "es buena y decir lo contrario es no reconocer la realidad", si bien matizó que el anuncio es "un punto seguido y no un punto final" en las negociaciones entre el Estado y las Islas. Las conversaciones entre las dos administraciones se desarrollan en "buenos" términos, apuntó.
Marrero destacó el trabajo desempeñado por los equipos de trabajo de ambas administraciones y, en particular, la moción de los nacionalistas aprobada por el Congreso el pasado mes de abril que incluía en 18 puntos genéricos distintas reivindicaciones al Estado a la que atribuyó el origen del Plan. Este asunto luego generó una polémica con el partido opositor cuando Patricia Hernández calificó de "patético" que CC "se hace padre y madre" de la iniciativa.
La diputada nacionalista también encontró otro aspecto "positivo" y es el reconocimiento de la necesidad de un plan especial para las Islas en determinadas políticas, "especialmente en temas como el empleo". También resaltó las inversiones previstas en materias como la innovación, la investigación, los esfuerzos para diversificar la economía, el impulso al turismo y la integración de las Islas en su entorno geográfico. "Lo que falta ahora es que los compromisos del Plan se plasmen en partidas presupuestarias".
La senadora socialista subrayó que la inversión prevista en el Plan Canarias "más que duplica" la que se efectuaba en las Islas en 2004, cuando José Luis Rodríguez Zapatero llegó a la presidencia del Estado. "Trae seguridad, innovación y un compromiso para las Islas", añadió. "Busca equiparar la media de paro de las Islas con la nacional en diez años", recordó, otro asunto que generó un cruce de alegaciones con Flora Marrero porque la nacionalista preferiría que el objetivo fuera "no tener paro alguno, y lo contrario supone un objetivo de fracaso", criticó.
Para Hernández, la iniciativa nació de las necesidades existentes en las Islas tras un proceso de diálogo entre los ministerios impulsado tanto por el Gobierno central como por el canario y de los grupos con representación en el Congreso. "Contempla 21 medidas concretas que en el primer año se financiarán con 290 millones de euros", aseguró. Se trata de otro asunto que originó una reacción en el diputado popular, que fue el invitado más crítico con el plan y argumentó, entre otras razones, su falta de concreción.
Pero la senadora por Tenerife cargó tintas contra la Administración regional, a la que acusó de registrar una ejecución presupuestaria en el Servicio Canario de Empleo (SCE) del 37% al 30 de septiembre y de haber devuelto en 2008 cerca de 62 millones de euros sin gastar. De nuevo, ni Marrero ni Fernández dejaron pasar la oportunidad para responder al alegato de Hernández y señalaron que todavía falta por recorrer el último trimestre del año, que es cuando suelen realizarse los mayores esfuerzos de ejecución presupuestaria. Al respecto, Ramón Rodríguez calificó como "vergonzoso" que las administraciones se vean en la necesidad de devolver recursos cuando son incapaces de invertirlo según lo previsto.
"También es positivo que el Gobierno central se comprometa con las Islas, que sí responde a las necesidades del Archipiélago", añadió la senadora antes de apuntar que le gustaría que el Plan vaya acompañado por una mejor gestión por parte del Ejecutivo canario.
Por su parte, José Fernando Cabrera destacó como un aspecto positivo el acercamiento entre los dos gobiernos que hizo posible la aprobación del Plan, más aún considerando que fue anunciado en Canarias. Y es que para el representante de la Cámara de Comercio de la provincia tinerfeña, el gesto del Gobierno estatal de realizar en las Islas un Consejo de Ministros es "importante".
Oportunidad única
Para Cabrera representaba "una oportunidad única" para el Estado de cambiar la dinámica del paro en las Islas y evitar que llegue al 30% a finales de año. El vicepresidente de la Comisión de Turismo cameral puntualizó que la crisis que atraviesa esa actividad en las Islas "no comenzó en 2007 con la crisis, sino que viene desde 2000". Por este motivo, se trata de un problema "estructural" que acompaña la subida del paro en Canarias desde ese mismo año. "Si el Gobierno central quería de verdad cambiar la situación tenía que haber tomado medidas de calado", como la exención de las tasas aeroportuarias en las Islas para mejorar la conectividad o la aplicación del descuento del 50% a los billetes de los turistas que vengan al Archipiélago, en vez de restringirlo a los residentes canarios.
Por el contrario, y en esto estuvo de acuerdo Manuel Fernández, criticó que se potencie la investigación en Canarias cuando sus universidades aún no están al mismo nivel de las de EEUU o Europa. "Cuando se llegue a eso, tendrá sentido ese tipo de políticas, ahora no". De todas formas, abundó, "en las Islas no hay un parque industrial que rentabilice las innovaciones", por lo que este camino "no es el adecuado", como tampoco lo es insistir en convertir al Archipiélago en plataforma tricontinental. Medidas de este tipo "no resolverán el paro a corto plazo" y su apuesta es potenciar el turismo, "que ya es la primera actividad de Canarias".
Por el contrario, para Ramón Rodríguez la valoración del Plan Canarias es "positiva". El representante de UGT destacó el alto grado de coincidencia en los planteamientos que sindicatos y patronales realizaron a las dos administraciones en el proceso de las negociaciones. "No fue producto del azar", apuntó. "El Gobierno del Estado hizo suyo el Pacto Social por la Economía y el Empleo en Canarias en el que participamos los agentes económicos y sociales", subrayó, aspecto que luego celebró Flora Marrero. "Fue un ejercicio de responsabilidad en el que las dos administraciones hicieron a un lado las diferencias de sus colores políticos", con lo que Rodríguez resaltó la importancia del acuerdo en sí mismo, aspecto en el que también estuvo de acuerdo el representante sindical de CCOO.
Manuel Fernández, quien consideró las valoraciones del resto de invitados como "demasiado optimista", señaló que los 25.000 millones de euros anunciados "están muy bien, pero hay que recordar que este año sólo llegarán a las Islas 290 millones, lo que significa que el resto del dinero se acumulará en los ejercicios siguientes". Para el diputado popular, "estos planes generales nunca son eficaces porque ni son concretos ni suponen un compromiso real para los sucesivos gobiernos que vengan después".
Por todo esto, "el Plan quedará en agua de borrajas y no supone un compromiso con las Islas" que, de producirse, se tendría que materializar en una inversión estatal en Canarias equivalente a la media nacional. Con esa medida, que significaría el cumplimiento de la Ley del Régimen Económico y Fiscal (REF) y un mejor reparto de la financiación autonómica, "el Plan se lo pueden llevar, no haría falta alguna para desarrollar la economía canaria". Lo demás, apuntó, "es sólo fantasía".
Carmelo Jorge cree que el "primer valor del plan en sí mismo es el acuerdo entre las administraciones y los agentes económicos y sociales. Pero matizó que "25.000 millones en diez años es un planteamiento abstracto porque es el Congreso, cada año, quien decide cómo el Estado gasta el dinero". Por eso, "sólo representa un escenario de previsiones sin valor jurídico, aunque sí político que no debe dilapidarse en disputas sobre su paternidad sino guardarlo como oro en paño". Además, añadió el representante de CCOO, la batalla de la competitividad no se ganará en las Islas con medidas pensadas desde fuera, sino con iniciativas puestas en marcha desde adentro. Como ejemplo, citó el caso del turismo. "Antes se alquilaba cualquier apartamento todos los veranos, pero hoy se ve la necesidad de acometer la reconversión de esta actividad para poder competir con destinos más baratos como Egipto, Marruecos o México".
Texto: C. ACOSTA, M. GÓMEZ Fotos: MARÍA PISACA
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