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R. SÁNCHEZ, Pto. de la Cruz
Marcos Evangelista Brito Gutiérrez se convirtió ayer a las 13:15 horas en alcalde del Puerto de la Cruz por cuarta vez en su trayectoria política. La anunciada moción de censura de CC y PP contra la alcaldesa socialista Lola Padrón triunfó con once votos a favor y diez en contra, en un pleno muy caliente -repleto de tensión, aplausos, cánticos y abucheos- que el PSC anunció que impugnará por una supuesta irregularidad en el nombramiento del candidato.
La portavoz socialista, María Jesús Ferrer, advirtió, nada más iniciarse la sesión, que pensaba impugnar el pleno por una supuesta irregularidad en la elección de Brito como candidato, aunque ni Padrón ni Ferrer quisieron aclarar después en qué se basará este recurso. La portavoz se limitó a apuntar que argumentará su impugnación en la renuncia de Brito a ocupar la Alcaldía en junio de 2007, cuando tomó posesión Lola Padrón, "de acuerdo con lo dispuesto por la Junta Electoral Central".
La portavoz de CC, Sandra Rodríguez, aseguró tras la sesión que no le preocupan "para nada" las actuaciones que puedan emprender los socialistas, "porque cuando se presenta la moción de censura el secretario municipal tiene que informar de que se cumplen todos los requisitos y de que la propuesta se ajusta a la ley. Y así ha sido". Para Rodríguez, "una cosa es una moción de censura y otra la elección de alcalde, pero, en todo caso, CC y PP han propuesto a Marcos Brito y ese anuncio del PSC es una huida hacia adelante para tratar de ennegrecer un acto absolutamente democrático".
Pero la historia comenzó ayer mucho antes, a eso de las 10:45 horas, cuando el salón de plenos del ayuntamiento portuense se abrió al público y en apenas unos minutos se llenó de afiliados y simpatizantes de PSC, CC y PP. Casi 150 personas abarrotaban el salón noble una hora antes del inicio del pleno, mientras otro medio centenar discutía con la Policía Local porque se impedía el acceso de más gente a la parte alta del consistorio. Finalmente, los agentes dejaron pasar a todos y más de 200 personas se agolparon en el salón noble y los pasillos adyacentes.
Una veintena de medios de comunicación completaba el aforo, con la presencia de hasta once cámaras de televisión y dos canales emitiendo en directo. No faltaron tampoco los dirigentes socialistas, que se llevaron a las 11:22 horas el primer abucheo mezclado con aplausos del día; tampoco concejales y alcaldes del PSC de otros municipios de la Isla, como los de La Victoria o Guía de Isora.
Abanicos y aficiones
Decenas de abanicos trataban de mitigar el sofocante calor mientras se acercaba la hora señalada. A las 11:53 entró la alcaldesa al salón de plenos y fue recibida con los primeros vítores y gritos de "¡Lola, Lola!", enseguida respondidos con un sonoro "¡fuera, fuera!" por parte de la "afición" de CC y PP.
Un minuto después llegó Marcos Brito y su equipo, y se repitió la historia. Más vítores y más abucheos en una puesta en escena propia de un campo de fútbol: "¡Lola, Lola!" frente a "¡Marcos, Marcos!". En un segundo plano, los dos ediles del PP, Luis Miguel Rodríguez y Guillermo Meca, sin saber muy bien dónde sentarse, y el equipo de gobierno del PSC ya ubicado en los bancos de la oposición, al menos hasta 2011.
Los minutos inmediatamente anteriores al inicio del pleno, que comenzó justo a las 12:00 horas, se animaron con un pique de cánticos entre aficiones: del "¡ista, ista, ista: el Puerto es socialista!" al "¡Llegó el día, Marcos a la Alcaldía!", pasando por el, bastante repetido por los socialistas, "¡Manos arriba, esto es un atraco!". Una simpatizante de CC se atrevió incluso a dar saltos en medio del pasillo del salón de plenos con una camiseta de su partido. Como en los partidos, pero de fútbol.
El pleno transcurrió con constantes interrupciones por parte del público, vítores, aplausos, risas, reproches e, incluso, algunos insultos aislados (de sinvergüenza a golfa, pasando por mentiroso o fascista). A pesar de la tensión, afortunadamente no hubo que lamentar enfrentamientos más allá de lo verbal. Tras constituirse la mesa de edad y leerse el texto de la moción de censura, a las 12:08 tomó la palabra Marcos Brito, quien reivindicó, una vez más, la legitimidad del cambio, "tan legal y legítimo como las mociones de censura presentadas en Benidorm o Valle Gran Rey por el PSOE".
Durante el discurso de Brito se escucharon los primeros insultos y el presidente de la mesa de edad, el nacionalista José Manuel Pérez -desbordado en un pleno infernal para su rol-, pidió a la Policía Local que identificara a las personas que insultaran a los concejales y tuvo que llamar al orden en varias ocasiones, mientras pedía sin éxito "respeto a la institución".
A las 12:15 intervino la alcaldesa, Lola Padrón, quien repasó sus dos años de gestión y criticó a los anteriores gobiernos de CC y PP, con numerosas interrupciones y llamadas al orden. Entre reproches del público y algunos insultos, Padrón recalcó que "de prosperar esta moción de censura, la ciudad moderna que teníamos en mente ya no será posible", y subrayó que "el señor Brito representa todo aquello contra lo que lucho". En medio de una tensión creciente, el presidente de la mesa pidió presencia policial en medio del pasillo para identificar a los alborotadores. Hasta nueve agentes se colocaron entre el airado público.
Padrón, que se despidió citando a Víctor Hugo y advirtiendo de que "esto no es un adiós, sino un hasta pronto", calificó su censura como "injusta, inoportuna y éticamente reprobable".
"Traición del PSC"
El portavoz del PP, Luis Miguel Rodríguez, tomó la palabra a las 12:32 horas y recordó el pacto PP-PSC "se terminó con una traición". Del gobierno en minoría de los socialistas, dijo: "No ha sido un desgobierno, sino la parálisis total". Abucheado y aplaudido, Rodríguez repasó algunos de los principales defectos que, a su juicio, ha tenido el gobierno del PSC, "cuya gestión se reduce al despilfarro, la insensibilidad y las malas artes". Rodríguez recordó que CC y PP suman en la ciudad 7.490 votos frente a los 6.113 del PSC. Respecto a Brito, Rodríguez indicó que "ahora por lo menos tendremos un alcalde que vive aquí y dedicará las 24 horas del día a la ciudad".
La portavoz de CC, Sandra Rodríguez, intervino a las 12:41 horas para, de nuevo en un ambiente de crispación e interrupciones, acusar al PSC de "desidia, dejadez, desgobierno, despilfarro e insensibilidad con los más desfavorecidos". La próxima edil de Hacienda se atrevió incluso a cifrar en 20 millones de euros la deuda generada en los dos años de gobierno de Lola Padrón. Rodríguez calificó el acto de ayer como "la moción de la responsabilidad" y "una obligación moral".
El momento de mayor tensión del pleno se produjo durante la intervención de la portavoz socialista, María Jesús Ferrer, constantemente interrumpida y abucheada, mientras el público afín al PSC defendía con más gritos y aplausos su duro discurso. Comenzó a las 12:52 horas y, a pesar de que se habían pactado tiempos máximos de siete minutos -sistemáticamente incumplidos-, terminó más de 21 minutos después.
Mientras intervino Ferrer, una mujer fue desalojada del salón de plenos y el ex edil de Policía, Domingo Yanes, pidió que se identificara a personas que estaban insultando a la portavoz socialista. Entre constantes llamadas al orden y una crispación creciente, Ferrer repitió en varias ocasiones que "quien siembra vientos, recoge tempestades" y tachó la censura de "amoral, perjudicial para la ciudad, atentado a la democracia y atraco a la voluntad de los portuenses"
Ferrer tachó de "burda representación teatral" y "ópera bufa" la moción de censura de CC y PP, a los que acusó de "mentir" y de "perpetrar un asalto al poder". Si hasta ese momento sólo se habían escuchado insultos como "sinvergüenza", el calibre de las descalificaciones se elevó considerablemente mientras intervino la portavoz del PSC.
La votación de la moción de censura se desarrolló a mano alzada, como pidieron CC y PP. Marcos Brito fue proclamado alcalde y juró su cargo mientras los simpatizantes del PSC mostraban escudos del Puerto de la Cruz adornados con crespones negros y en el salón de plenos se escuchaba un ensordecedor griterío que mezclaba los dos nombres del día: ¡Lola, Lola!; ¡Marcos, Marcos!.
A las 13:18 horas, con el público del salón de plenos en pie, sonó el "¡ía, ía, ía; Marcos a la Alcaldía!", secundado por el enésimo "¡manos arriba, esto es un atraco!". Consumado el cambio de alcalde, decenas de simpatizantes socialistas abandonaron el salón de plenos al grito de "¡Lola, Lola!".
"Mentirosa compulsiva"
Marcos Brito inició su primer discurso como alcalde en el presente mandato con un duro ataque a María Jesús Ferrer, a la que llamó "mentirosa compulsiva", "sectaria" y "demócrata de las que pone el pie en el cuello a los más débiles". El alcalde de CC se saltó el discurso institucional que tenía preparado para arremeter contra Ferrer, a quien tachó de "indigna" para ocupar el sillón de concejala del Puerto de la Cruz.
Más sosegado, Brito terminó su intervención con la promesa de instaurar un gobierno "más humilde y preocupado por los problemas sociales de los vecinos más desfavorecidos". Finalmente, reconoció que es consciente de "la abrumadora responsabilidad" que asume y concluyó: "Espero no defraudarlos".
En el salón de plenos y en el exterior del ayuntamiento, Marcos Brito y Lola Padrón recibieron el cariño de los suyos. A pocos metros uno del otro, pero separados por un abismo.
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