Cultura y Espectáculos
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Diversos artistas reinterpretan la obra del poeta Boris Vian

Escritores y músicos han traducido al español algunos de los textos del singular artista francés cuando se cumplen cincuenta años de su fallecimiento. El libro "No me gustaría palmarla", de David Villanueva, es el resultado.
4/oct/09 07:49
Compartir
Edición impresa .

EFE, Madrid

El universo creativo de Boris Vian vuelve a cobrar vida en el cincuenta aniversario de su muerte con una edición ilustrada de "No me gustaría palmarla", en la que varias generaciones de poetas, músicos y escritores se han unido para reinterpretar los versos del poeta que imaginaba palabras.

Javier Krahe, Andy Chango, Oswaldo Muñoz, Luis Alberto de Cuenca, Fernando Savater, Manuel de la Fuente, Andrés Rubio y Antonio Lucas son algunos de los nombres que han traducido al castellano estos veintitrés textos del poeta que inventaba palabras "para reírse de la muerte con ironía y un especial sentido del humor", escribe en el prólogo el editor de esta obra, David Villanueva.

Artista multidisciplinar que desafió a sus problemas de salud para convertirse en una voz controvertida y adelantada a su tiempo, Boris Vian (1920-1959) impregnó todas y cada una de sus creaciones -desde guiones de cine hasta canciones de jazz- de un particular mundo cargado de metáforas, pero simbólico, imperecedero y universal.

El ilustrador canadiense Martin Matje ideó en 2003 este proyecto que no pudo concluir y del que formarían parte, finalmente, una comunidad de creadores, una suerte de "Vianteam" que surgió de manera espontánea, porque el mundo surrealista y fantástico de Vian tiene un gran magnetismo.

"Vian forma parte de la espuma de la adolescencia de todos", afirmó Villanueva. Y es que los poemas, las novelas, los ensayos o las obras de teatro de Vian, arrojaban rebeldía desde lo más profundo de su corazón enfermo, rebeldía que le costó que sus obras estuvieran prohibidas por la crítica formal de la posguerra.

Por eso, y por la especial persecución que sufrían las publicaciones destinadas a los jóvenes, "No me gustaría palmarla" ("Je voudrais pas crever") se editó por primera vez en 1962, tres años después de la muerte de Vian, y vuelve ahora con una "actualización que aprovecha las voces que le interpretan, voces de oficios muy dispares y distintas generacionalmente", apuntó Villanueva.

Cada uno de los traductores dejó su propia huella en estos poemas, que se incluyen al final del libro en su versión original francesa, algo que pretende invitar "al bonito ejercicio de ver cómo se han reinventado los neologismos y las palabras".

Lejos de entorpecer la lectura, la pluralidad de voces "aporta un puente común en el libro en torno al universo de Vian, los neologismos y su espíritu, a través del lenguaje", en opinión de Villanueva.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Cultura y Espectáculos

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: