EL DÍA/EFE, Las Palmas
Más de 130 catadores de distintos países decidieron anoche en Gran Canaria qué queso merecía el título de mejor del mundo, entre los 2.440 aspirantes de los cinco continentes que compitieron en la XXI edición de los "World Cheese Awards", que se celebró por primera vez fuera de las Islas Británicas.
Finalmente, el máximo galardón recayó en el queso Le Cendrillon, de Canadá, mientras el canario mejor clasificado fue uno de Finca de Uga (Lanzarote), decimotercero.
Los quesos participantes procedían de 37 países y España presentaba una gran muestra, cerca del 50 por ciento de los concursantes, entre ellos 250 de Canarias, cuya quesería de Arico, en Tenerife, consiguió el pasado año el premio al mejor del mundo.
Los catadores tuvieron que elegir entre la complejidad de aromas y sabores, de una manera parecida a una cata de vino, según explicó a Efe Mariano Sanz Pech, con una experiencia de más de 40 años en la prueba de quesos.
Sanz aseguró que en ello se emplean a fondo los "cinco sentidos", si bien el del gusto es decisivo, porque envía la información al cerebro para discernir si es "bueno, malo, repugnante o sabroso".
El catador es un experto que puede ser veterinario, agrónomo, distribuidor, tendero o gastrónomo, al que se le exige haber desarrollado los cinco órganos sensoriales.
Además del sabor, se evalúan el aspecto externo, su textura, si presenta ojos (agujeros) perfectos y normales, su olor, elasticidad, dureza y resistencia, entre muchos factores necesarios para puntuarlos.
Sanz, que también es productor y reúne experiencia como exportador, ha destacado que la calidad de los quesos españoles es muy alta, si bien ha señalado que han salido "muy tarde al mercado exterior", aunque la "impresión" que han causado es "espectacular".
España, que competía en la cata con quesos de todas las comunidades autónomas, tiene la particularidad de contar con sabores "muy notables y diferentes a los que hay en el mercado", ha asegurado.
Los sabores de los quesos españoles, tanto de cabra, vaca, oveja o mixtos, son "intensos y de gran amplitud", pues su elaboración forma parte de su cultura ancestral.
En los últimos años se ha conseguido que los quesos reducidos al ámbito rural y de consumo local "estén saliendo a flote" y causando gran atracción, como ha sido el caso de los canarios, que están siendo "la gran sorpresa para el quesómano".
El presidente de "The Guild Fine Foods", Robert Farrand, cuya entidad organiza esta cata mundial, explicó que la decisión de celebrar el certamen en Gran Canaria se debía a la distinción lograda por el queso de Tenerife en 2008 y a la invitación del Gobierno de Canarias para que el certamen se desarrollara en las Islas, donde también en 2005 se logró la distinción del mejor queso del mundo con el majorero Maxorata, de Fuerteventura.
El presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, junto con el del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez, y el consejero de Economía y Hacienda regional, José Manuel Soria, coincideron en la inauguración de la cata en resaltar las posibilidades de futuro que presenta este sector en las islas, que además constituye uno de sus emblemas. Paralelamente, se celebró una feria de quesos en la que se mostraron productos de Canarias, Murcia, Cantabria, Zamora, Asturias y Extremadura, así como un seminario internacional para analizar la situación del sector en el panorama internacional y en Canarias.
La feria, además de haber salido por primera vez de las Islas Británicas, presenta este año la novedad de que abrirá los dos próximos días al público, que podrá degustar los quesos participantes.
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