El viernes 18 de septiembre se produjo un hecho insólito en la historia democrática de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife. En el pleno municipal, el equipo de gobierno de Coalición Canaria sufrió una derrota durante la moción del PSC para solicitar el derribo del edificio de aparcamientos de la cabecera de Las Teresitas, conocido como mamotreto, parte fundamental del proyecto del arquitecto francés Dominique Perrault para la ordenación del frente de la playa. EL DÍA invitó a su mesa de debate semanal a representantes de las dos posturas que se manifestaron en ese pleno, resuelto con el triunfo de lo que ya se llama ?gobierno de la oposición? por 15 votos a 12. En un lado estuvo y está el equipo de gobierno, ahora en solitario, de Coalición Canaria, cuyo portavoz, José Alberto Díaz-Estébanez, se afanó en reivindicar la legalidad del proyecto del arquitecto francés y la posibilidad de mantenerlo frente a lo que calificó de ?pura vendetta y revanchismo político? para añadir ?no existe impacto visual ni se contemplan locales comerciales. Tuvo como aliado a Luis Febles, presidente de la Federación de colectivos vecinales de Anaga (FALA) cuyo argumento es sencillo: ?Esta zona tiene tantas carencias que sería lamentable tirar millones de euros a la basura. Hay que buscar alguna otra alternativa para lo ya hecho?. En el otro bando, juntos pero no revueltos, el PSC, Ciudadanos de Santa Cruz y el PP, representados los dos primeros por sus portavoces, Guillermo Guigou y José Ángel Martín, y los hasta hace muy poco socios de CCen el gobierno por Alfonso Soriano, flamante responsable de Urbanismo, en el ?equipo alternativo? de Ángel Llanos. La sexta voz fue la del letrado Pedro Fernández Arcila, denunciante ante la Fiscalía de Medio Ambiente, quien expresó la decisión judicial a día de hoy, a falta de la sentencia definitiva, de que el mamotreto es ilegal porque su uso es inadecuado al terreno público en el que se levanta dentro de un proceso mucho más complejo:el ?caso Las Teresitas?. n José Alberto Díaz-Estébanez.-Díaz-Estébanez sentenció que ?este debate ya se tuvo y se superó con el concurso internacional de ideas que ganó Perrault. El de la operación de compraventa sería otro debate. Me niego a llamar mamotreto al edificio de aparcamientos de un proyecto debatido y sancionado con tres elecciones, una previa al concurso y dos después, en las que los ciudadanos depositaron su confianza en Coalición Canaria?. Díaz-Estébanez añadió que ?el debate de ahora es derribar o no un edificio ya construido y tirar de seis a ocho millones de euros a la basura. Por esa regla de tres cualquier Corporación con mayoría puede tirar lo que quiera con absoluta impunidad. Hay que tener responsabilidad en la gestión y asumir lo hecho por equipos anteriores, sobre todo en infraestructuras. Respecto a la legalidad de la edificación, ya lo dije en el pleno:No sólo puede estar sino que allí no puede haber otras cosa, según el planeamiento urbanístico vigente. El verdadero trasfondo de este asunto es escenificar la derrota del equipo de gobierno. Yen este tema hay quien ha sido coherente con lo defendido siempre y quien no?. n José Ángel Martín.- José Ángel Martín (PSC) basó su argumentación inicial en tres ideas: ?En primer lugar, el alcalde prometió que el frente de la playa de Las Teresitas no se iba a urbanizar y el mamotreto es una construcción en el frente de la playa. En segundo lugar, el concurso internacional de ideas no tiene por qué ser vinculante, debe existir capacidad del ayuntamiento y del pueblo para elegir. El PSCvotó por otro proyecto, el de César Portela, y el de Perrault no coincide con nuestra idea de playa virgen y familiar, no queremos un cambio de actividad como anuncian aparcamientos privados y centros comerciales sino unas Teresitas con servicios adecuados y unos accesos dignos, una playa del siglo XXI. Yen tercer lugar, el proyecto Perrault pretendía cambiar la morfología de la playa y pasar de una urbana y familiar a otra cosa. El mamotreto es la anécdota, la parte de un todo que es el proyecto Perrault, un modelo opuesto al socialista. Hay una sentencia del Supremo que dice que los terrenos no son públicos. Costas mandó a parar la obra porque el proyecto invadía el dominio público marítimo-terrestre, no existía convenio habilitante ni licencia. Ya advertimos hace tres años que no se debía seguir construyendo, pero deprisa y corriendo había que urbanizar y levantar esta construcción aberrante?. n Alfonso Soriano.- Alfonso Soriano planteó que ?hace 40 años, desde que el alcalde Loño llevó adelante esta magnífica playa, que hay intereses económicos que condicionan su futuro. Iban a por todas y poco a poco han ido retrocediendo ante la presión ciudadana. Ycon la judicialización por problemas urbanísticos flotando sobre las cabezas de los responsables que somos los concejales. Actúo como Alfonso Soriano porque me debo al ciudadano no a intereses económicos ni de partido. Ypara mí sí importa la estética porque quiero una ciudad bonita y no estos adefesios de mamotretos como los bauticé ya en 2007 en algunos artículos, antes de ser concejal. Ahora como edil digo que tenemos que evitar los atropellos de la desmedida ambición. Un ejemplo son los mamotretos de cemento armado de la plaza de España donde se ha tirado el dinero. Tengo otra concepción de la ciudad y hay que aprender de los que la han ido desarrollando durante su historia. No tienen que venir de fuera a enseñarnos nada?. ?En nuestro programa electoral llevamos el rechazo a la playa fashion y al proyecto Perrault y decíamos que el dinero debía destinarse a viviendas sociales. Ese programa es el catecismo que me lleva a actuar. La coalición con CCnos hizo ceder una parte, pero se ha roto el acuerdo y lo recuperamos. Me preguntan y me gustaría responder como Clinton:?Es la democracia, imbécil? porque si no estás en el gobierno haces oposición?, explicó Alfonso Soriano. El concejal popular acabó así:?Cada vez que se ha votado sobre este asunto yo me he ausentado del salón de plenos. Quizás no haya que derribar todo, lo que está soterrado podría permanecer. También reclamo una playa con buenos servicios, pero sin edificios en altura porque no los quiere el pueblo. Ya nos ha costado este asunto un ojo de la cara con la rescisión con OHL o la seguridad. Con el derribo impediremos nuevos mamotretos como el hotel de cinco estrellas?. n Pedro Fernández Arcila.- El abogado Pedro Fernández Arcila ha presentado siete recursos en lo contencioso-administrativo, tres en el TSJCy cuatro en la Audiencia Nacional, respecto a las hipotéticas ilegalidades cometidas en Las Teresitas. Opinó así:?La denuncia que presentamos en la Fiscalía de Medio Ambiente se basa en la ocupación de dominio público marítimo-terrestre y el mamotreto lo invade. Es una construcción ilegal porque su uso no se puede dar en terreno público y así lo dicen las sentencias del Supremo y el TSJC. El Jefe de la Demarcación de Costas reclama un informe a la Abogacía del Estado que es contundente. La piedra angular es el precio de los terrenos, ya que se ocultó un informe de una funcionaria municipal que los tasó por mucho menos de lo que se pagó. Si se hubieran hecho las cosas correctamente no habría problemas. No me alegro, pero esta es la causa de la suspensión. Podría ocurrir que obras financiadas con dinero público se hicieran en terreno privado. Eso dice al Abogado del Estado y hay que asignar la responsabilidad de la paralización del mamotreto al alcalde y por extensión al equipo de gobierno. El debate del frente de playa de Las Teresitas no se cerró con el concurso de ideas y no creo que sea una buena fórmula traer arquitectos de fuera. Nadie duda de su nivel y prestigio, pero desconocen esta realidad. El pleno se ha posicionado en contra del mamotreto y de un proyecto, de una concepción de la playa que limita el uso público. Los ciudadanos de Santa Cruz, del Área Metropolitana y de la Isla verían limitado su acceso con un hotel de cinco estrellas y una urbanización en Las Huertas que competiría con los vecinos. No es sólo un tema estético porque habría que pagar simplemente por correr o ir con la familia a la playa al ser los aparcamientos privados. Es la filosofía lo que se cuestiona?. n Guillermo Guigou.- Guillermo Guigou, de Ciudadanos de Santa Cruz, manifestó su ?oposición antes, durante y después al mamotreto y al proyecto Perrault. Nos parecía un disparate, pedimos que se paralizara y ahora hemos votado en esa línea. Lo que nos ha movido es el respeto al territorio y el impacto ambiental. Optamos por una playa urbana y virgen, aunque sea artificial, con espacios de ocio, en consonancia con el Parque Rural de Anaga. Pero con las infraestructuras adecuadas:servicios, baños, vestuarios o chiringuitos. Entendemos irregular el expediente de Las Teresitas desde el principio. Se defendió desde un acuerdo plenario pero estos también pueden ser nulos, aunque haya mayoría. Si van contra la ley no se pueden respetar. Este proyecto, de enormes dimensiones en cuanto a edificabilidad e impacto, no es lo que quería el pueblo. A mí me parece espantoso, horripilante. Pero al margen de la estética hay una ocupación de dominio público con sentencia. Debimos acondicionar una playa para el disfrute de los vecinos de Santa Cruz y de la Isla. San Andrés no llega a 3.000 habitantes y se pretendía meter allí 12.000, un auténtico colapso?. n Luis Febles.- Luis Febles reivindicó la representatividad de su colectivo para más de 4.000 vecinos afiliados, el 30% de San Andrés, y 20 asociaciones. Se preguntó que ?si el mamotreto era ilegal por qué no se paró en los diferentes momentos del proceso?. Apeló a no nombrar al edificio como mamotreto y se mostró contrario al derribo ?por el coste que supondría, y más si Perrault pidiera una indemnización. No vemos impacto visual ni estético porque estaría bajo rasante y vamos a pedir la gratuidad de los estacionamientos. En lo que pudimos ver del proyecto no había local comercial. Los vecinos no entendemos de intereses económicos o políticos, sin ser tontos. Cuando salga el asunto judicial ya se verá, pero ahora nos oponemos al derribo porque no vamos a permitir que se entierre tanto dinero, unos diez millones de euros, en plena crisis?.
Texto:
J.D. MENDEZ Y H. GONAR Fotos:
MARÍA PISACA