Está más que visto que todo lo canario está en auge; sí, como lo leen, al menos eso es lo que se adivina al ver esos ríos de gente ataviada con el correspondiente traje típico, cantando y bailando al son de nuestro folclore. Son muchas las multitudinarias romerías que año tras año se dan cita a lo largo y ancho del País Canario. Y digo yo, ¡así es como es! Sin duda, hay que seguir apostando fuerte por conservar nuestras tradiciones más queridas; hay que evitar por todos los medios que éstas caigan en el olvido de los tiempos o que se conviertan en un vulgar remedo de lo que tienen que ser: tradición e identidad. Comento esto, porque en alguna que otra ocasión he visto durante este tipo de celebraciones a los prescindibles despistados de turno vestidos de "yo qué sé", moviéndose al ritmo de algo parecido a un cha-cha-cha virtual que ha sido creado por ellos mismos para, entre otras cosas, mostrar sus desmadradas e improvisadas dotes contorsionistas en medio de un escenario callejero que no les corresponde. Esas irreverentes "chafalmejadas" -por llamarlas de alguna manera- me sacan de quicio, me entristecen y me hacen sentir vergüenza ajena. Creo que esos desafortunados comportamientos se alejan totalmente del tipismo y, por lo tanto, deberían de desaparecer por completo de tan entrañable celebración. ¿Que cómo lograrlo?; mi humilde opinión es que primero hay que sentir estas fiestas, luego respetarlas y después enseñar a que se respeten. Una romería canaria tiene simplemente que seguir siendo una romería canaria; esta debe ser fiel a sus orígenes, a su esencia de tierra, a sus sabores y olores, a sus balcones engalanados de timples y folías, a sus carretas rebosantes de todo lo isleño, a sus melodías y, por supuesto, a sus raíces.
Cada uno de nosotros somos responsables de que ese legado maravilloso que son nuestra cultura y tradiciones sea entregado como un valioso tesoro a las futuras generaciones de canarios y canarias de la forma más respetuosa posible. ¿Acaso no fueron nuestros antepasados quienes con todo cariño nos las hicieron llegar hasta hoy en día?
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