HA SIDO PRESENTADA una moción de censura contra la alcaldesa del Puerto de la Cruz, Lola Padrón (PSOE). Los firmantes, los nueve concejales de Coalición Canaria y los dos ediles del PP, tienen ya programa de gobierno y repartidos los cargos del próximo equipo que regirá la ciudad.
Todas estas acciones son perfectamente lícitas y entran dentro de lo que se llama "normalidad democrática". Es decir, que la moción se ha presentado en tiempo y forma y se debatirá el próximo día 6 de octubre, dentro de un pleno extraordinario.
Es la cuarta vez que Marcos Brito accede a la alcaldía portuense, una por elección directa, dos por mociones de censura y una por sustitución del alcalde entonces, Antonio Castro García. Es cierto que Brito ha tenido que enmendar en varias ocasiones los descalabros económicos del Ayuntamiento porque los gobiernos socialistas no hicieron mucho más que subsidiar a sus innumerables ociosos, dándoles un trabajo público en el municipio, además de otras apatías en la gestión. Esto descoyuntó las finanzas maltrechas de un Puerto de la Cruz que hace tiempo perdió el tren del progreso.
Ahora vuelve Marcos Brito a la alcaldía, tras generarse una situación muy difícil de la que fue protagonista una concejala "cunera", Eva Navarro, colada de rondón en el PP portuense después de haber sido edil de El Rosario. Parecía como si la mandaran donde hubiera un hueco en las listas. Marcos Brito y Eva Navarro se enfrentaron un día y ello propició el pacto contra natura PSOE-PP, que también resultó imposible. Navarro, erre que erre, mantuvo diferencias con Lola Padrón, que la cesó en sus cargos ejecutivos. Y entonces el PSOE gobernó en minoría.
Eva Navarro no se cubrió precisamente de gloria. Fue capaz de gobernar con socialistas y nacionalistas, pero siempre creyó que era algo más que una artista invitada. Algo parecido a lo que ocurrió con Ángel Llanos en Santa Cruz, se ve que el protagonismo es el mal endémico en el PP. Lola Padrón desposeyó de sus prebendas a Navarro y la mandó a la oposición.
Eva, posteriormente, se retiró de la política activa, lo que propició el acceso de Guillermo Meca a la concejalía vacante. Ya nada impedía un pacto entre Coalición Canaria y el PP, que se sustanciará el día 6, tras la moción de censura que ambos aprobarán contra la alcaldesa.
¿Qué va a ser del Puerto de la Cruz con tanto lío? Bueno, la moción es legítima e ideológicamente mucho más coherente que el pacto que se rompe entre socialistas y populares. El problema está en si van a tener tiempo los miembros del nuevo equipo gobernante para librar al Puerto de la Cruz de su delicado presente y de su dudoso futuro. En esta legislatura va a ser difícil. ¿Y después qué pasará?
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