Sucesos
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Salvador Morales declara que no mató a Isabel Canino, pero que sí la enterró

El presunto autor de la muerte de la joven tinerfeña testificó ayer en el Juzgado Número 1 de Violencia de Género de Santa Cruz de Tenerife durante, al menos, tres horas. El acusado dice desconocer por qué el cadáver se encontraba en su casa del Camino de La Hornera , en La Laguna, y por qué estaba atada.
26/sep/09 07:43
Compartir
Edición impresa .

ÓSCAR MARTÍN, Tenerife

El presunto asesino de la tinerfeña Isabel Canino Rivero declaró ayer en el Juzgado Número 1 de Violencia de Género de Santa Cruz de Tenerife que no fue el autor del crimen, pero que sí la enterró en la fosa séptica de su vivienda en el Camino de La Hornera.

Salvador Morales permaneció, al menos, tres horas declarando ante la magistrada, y, con aparente tranquilidad, se sometió al pertinente interrogatorio.

Según explicó el abogado de la familia de Isabel Canino Rivero, el penalista José Manuel Nierderleytner, el imputado manifestó a la jueza que acudió a la vivienda de la zona de Guajara para recoger unos cables de internet y se encontró muerta a la conductora de Titsa.

El abogado de la acusación particular aseguró que Morales Méndez respondió a todas las preguntas de la magistrada, aunque no fue claro en algunas de las respuestas. Como ejemplo, y según pudo saber este periódico, la titular del Juzgado Número 1 de Violencia de Género le preguntó por qué no había dicho nada durante los dos meses de búsqueda de la joven chicharrera, pero Salvador no dio una explicación convincente y clara. De hecho, sus palabras no convencieron, ni mucho menos, a la jueza.

No sabe por qué estaba atada.- Sobre la aparición del cadáver en la casa del Camino de La Hornera, el presunto asesino no supo explicar los motivos y tan sólo se limitó a decir que la encontró muerta. Salvador Morales dijo también que no sabía por qué la joven tenía los brazos atados con unas bridas y añadió que él no se las había puesto ni quitado.

No sabe por qué estaba muerta.- El presunto asesino de la santacrucera, que declaró por primera vez -el resto de las ocasiones se había acogido a su derecho a no hablar-, reconoció que la chica no respiraba y que estaba muerta. Según apuntó José Manuel Niederleytner, el supuesto autor testificó que no sabía los motivos de su muerte y la forma en la que falleció. Hay que recordar que Isabel Canino fue hallada muerta durante la tarde del pasado 28 de mayo después de haber permanecido desaparecida 67 días. Fue durante ese tiempo cuando las fuerzas de seguridad del Estado, familiares, distintos colectivos y vecinos de la capital emprendieron una intensa búsqueda por distintos puntos de la Isla. Isabel Canino mantuvo una larga relación sentimental con Salvador Morales, natural de La Gomera y residente en La Laguna. Ambos trabajaban como conductores en la empresa Transportes Interurbanos de Tenerife (Titsa).

Proceso judicial.- El abogado de la familia de la víctima cree que el presunto autor oculta algo y adelantó que el juicio podría celebrarse dentro de un año. En la actualidad, y según comentó Niederleytner, existe un proceso de diligencias judiciales para ratificar la investigación policial iniciada desde la muerte de la vecina de El Sobradillo.

Rabia e indignación.- En los exteriores del Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife se respiró durante la mañana de ayer rabia e indignación cuando Salvador Morales fue trasladado por las fuerzas de seguridad hasta el interior de los Juzgados. Familiares y personas cercanas a la chica abuchearon e insultaron al presunto asesino, quien mostró una mirada desafiante desde el interior del vehículo, según manifestó Eladia Canino, la hermana de la fallecida. Su familia confía en la labor de la Justicia y vuelve a mostrar su convencimiento de que en la muerte de su hermana participaron más personas en calidad de encubridores.

Expectación.- La jornada de ayer fue muy intensa. La presencia de Salvador Morales Méndez generó una importante expectación mediática y la incógnita principal era si el imputado iba o no a contestar a las preguntas de la magistrada, pues hasta ahora se había negado a hablar. Eladia Canino aseveró que el dolor se sigue apoderando de sus familiares, aunque sobre todo de sus padres. A día de hoy, y pese a que han pasado cuatro meses desde el hallazgo del cuerpo, la hermana de la fallecida no entiende cómo le ha podido ocurrir todo esto a Isabel. Lo cierto es que la muerte de esta vecina de Santa Cruz conmocionó a toda la sociedad tinerfeña.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Sucesos

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: