ÁLVARO MORALES, Tenerife
Un vecino de La Cuesta ha remitido un escrito al Ayuntamiento de La Laguna y al Cabildo insular para que corrijan la ubicación de una quincena de pasos de peatones de esta zona situados cerca de cruces de vías con la avenida en la que acaba el tramo del tranvía de este enclave. Este residente alerta de la peligrosidad de algunas de estas ubicaciones y censura las molestias que acarrean a muchos de los viandantes por los pertinentes rodeos que se ven obligados a dar para seguir caminando con seguridad, aparte de aludir a los distintos obstáculos insalvables, como escaleras sin alternativas, con los que se topan los discapacitados físicos que usan sillas o que tienen problemas para desplazarse por su cuenta.
Tras remitir el escrito, el vecino molesto se queja de que ambas administraciones "se pasen la pelota" y no quieran corregir una situación que, a su juicio, es fácilmente reversible y que demuestra decisiones "ilógicas y contra el sentido común" de los técnicos.
El residente confía en que se rectifique con celeridad y avisa de las responsabilidades que pueden asumir ambas corporaciones si pasa alguna desgracia en el futuro.
A su juicio, lo lógico es corregir algo "tan fácil y, al mismo tiempo, de tanta importancia en una zona muy concurrida y de gran tráfico". De lo contrario, teme que se llegue demasiado tarde.
El vecino alude a una reciente rectificación del Ayuntamiento lagunero en la carretera principal de La Cuesta, en una zona muy cercana al final de la línea del tranvía. Según explica, y también después de informar del caso al consistorio, se ha desplazado la parada de guaguas que se situaba junto a un paso de peatones, lo que provocaba que, por el volumen de estos transportes de Titsa, los usuarios del paso de cebra cruzaran la avenida sin suficiente visibilidad de los coches y de los conductores hacia ellos, lo que suponía un alto riesgo de atropello. En su opinión, y después de que se corrigiera esa zona como área de carga y descarga, se puede actuar con el mismo acierto y celeridad en el caso de los pasos de peatones para no lamentar sucesos indeseados, "sobre todo porque no se trata de algo puntual, sino de una quincena de cruces muy utilizados y por donde pasan múltiples vehículos".
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