EFE, Berlín
El partido liberal alemán (FDP) celebrará hoy un congreso en el que se espera que anuncien oficialmente que su único futuro pasa por la alianza tras las elecciones del próximo día 27 con los cristianodemócratas (CDU) y no por un posible tripartito con socialdemócratas (SPD) y Verdes.
Los últimos sondeos dan la victoria a la CDU de la canciller Ángela Merkel, con un 35% de los votos que, junto al 14% del FDP, les daría la mayoría parlamentaria, de acuerdo al sistema electoral alemán, una fórmula mixta que combina un voto para el candidato del distrito y otro para la lista del partido. El SPD, pese a remontar varios puntos en los últimos días, se quedaría en el 26%, a nueve puntos de la CDU.
El FDP ha reiterado a lo largo de la campaña que su objetivo es poner fin a la gran coalición de cristianodemócratas y socialdemócratas (SPD), que gobierna alemania desde 2005, cuando la aritmética electoral les relegó a la oposición.
Los liberales han insistido en las últimas semanas en que su aliado preferido es la Unión de Merkel pero, pese a todo, la canciller les instó esta semana a pronunciarse oficialmente y zanjar las especulaciones sobre un posible tripartito con el SPD y los Verdes.
En una entrevista con el semanario Focus, difundida ayer, el presidente del FDP, Guido Westerwelle, sostiene que su partido "no está disponible" para esa coalición conocida en Alemania como "semáforo" por los colores asociados a cada partido -amarillo por los liberales, rojo por el SPD y verde por Los Verdes-.
Westerwelle sostiene en la publicación que los liberales luchan por un "gobierno de centro" con la CDU "y con un fuerte FDP".
Señala además que la propuesta de coalición de los socialdemócratas "roza la esquizofrenia" puesto que el SPD "por la mañana" le tilda de "demonio liberal, recién salido del infierno de la economía de mercado" y por la tarde le ofrece ser su socio.
Insiste también en que los programas electorales de socialdemócratas y verdes suponen una mayor carga impositiva para el contribuyente. "Y eso no cuadra con nosotros", añade.
Westerwelle no ha ahorrado esfuerzos en criticar a lo largo de la campaña a los socialdemócratas, que hace cuatro años se apoderaron del puesto de socio de la CDU que tradicionalmente le había correspondido a los liberales.
Con la negativa de Westerwelle a la constelación "semáforo" quedará fuera de la baraja electoral la posibilidad que el gobierno alemán esté compuesto por tres partidos, dado que las otras combinaciones tripartitas, a las que se presta el sistema de partidos alemán, han sido descartadas por alguna de las formaciones.
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