ESTA SEMANA he asistido al encuentro de presidentes provinciales e insulares del Partido Popular. Esta cita, que ha tenido lugar en Córdoba, representa un paso más dentro de la estrategia del PP de centrar todos los esfuerzos de la organización en poner a punto el engranaje de cara a las próximas citas electorales.
Sin duda, esta convención ha estado marcada por la crisis económica que atraviesa nuestro país y la nefasta gestión que está llevando a cabo el Gobierno de Zapatero. De hecho, todos hemos coincidido en que la recuperación económica no llegará con más impuestos sino a través de políticas efectivas de empleo.
Pero el presidente de nuestro país prefiere seguir aferrado a la mentira que darse cuenta de sus errores y tratar de enmendarlos. De hecho, a Rodríguez Zapatero le ha faltado tiempo para acusar al Partido Popular de insolidario. Concretamente, afirmó que nuestro partido "nunca ha hecho política de solidaridad".
Me gustaría que por una vez ZP pudiera explicar esa afirmación. Pero, claro, qué podemos esperar de un presidente que anuncia una subida de impuestos pero que no es capaz de concretarla. De momento, no sabemos ni cuáles ni cuánto. Sólo conocemos las múltiples declaraciones que han realizado los diferentes miembros del Gobierno, que han sido en muchas ocasiones contradictorias. Algo que sólo contribuye a generar más desconcierto e incertidumbre entre la sociedad.
Es más, déjenme recordarles que esta semana el PSOE ha rechazado en el Congreso de los Diputados una moción del PP para pactar un plan riguroso de austeridad del gasto público que permita mantener las políticas sociales sin subir los impuestos. Zapatero no sólo es incapaz de sacarnos de esta crisis, sino que también desecha nuestras iniciativas porque son las de la oposición. ¿Y eso es arrimar el hombro?
Debería ser usted un poco más humilde y escuchar al principal partido de la oposición. Porque el PP conoce las recetas para activar la economía y sacar a España de la situación precaria en la que siempre acabamos cuando gobiernan los socialistas.
Le recuerdo, señor Zapatero, que fue el Partido Popular quien sacó a España y a Canarias de la crisis económica de principios de los 90 y demostró que con ocho buenos años de gobierno y de buena gestión las cosas pueden mejorar. Evitamos que se superara el 23 por ciento de paro que nos dejó de herencia Felipe González y conseguimos reducir este porcentaje en trece puntos.
Durante los gobiernos del Partido Popular creamos más de cinco millones de empleos en sólo ocho años, logramos unas cuentas saneadas y un país competitivo, y no como ahora. Cuando el PP estaba en el Gobierno de España, siete de cada diez empleos que se creaban en Europa eran para españoles. Y ahora, siete de cada diez parados son españoles. Esa es la diferencia abismal. Con el PP éramos líderes y con Zapatero vamos a la cola.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su Informe sobre Empleo 2009, ya nos ha avisado de que la tasa de paro subirá en los próximos meses hasta acercarse al 20 por ciento de la población activa el próximo año. Es más, tendremos el doble que en la media de los países de la organización, que alcanzará tan sólo el 9 por ciento.
Es decir, España seguirá siendo en 2010 el país con mayor tasa de desempleo del mundo occidental y crearemos tanto paro como Francia y Alemania juntas. ¿Y esa es la política social que el Gobierno del PSOE pretende llevar a cabo? Pues, señores y señoras, la promesa del pleno empleo de Zapatero se traducirá en casi 3 millones de nuevos parados desde que empezó la crisis.
No sólo nos alejamos de Europa, sino también que estamos retrocediendo en el camino hacia la convergencia real con los países europeos más avanzados. Es más, permítame que desde mi humilde opinión le asegure que, en esta situación, aumentar la carga fiscal supondrá menos inversión, menos consumo, menos confianza, menos puestos de trabajo? y, por tanto, más crisis.
Usted justifica la subida de impuestos por la necesidad de cumplir con Europa. Pues bien, le diré que Alemania aprobó hace tan sólo tres meses una bajada general de impuestos y ya se están viendo signos de recuperación. Mientras tanto, aquí los españoles tenemos que hacer un gran esfuerzo para ver ya sus "brotes verdes", que parece que nunca terminan de germinar.
Así que no nos acuse a nosotros de ser insolidarios, señor Zapatero, y deje de afirmar que una mayoría de la sociedad acepta la subida de impuestos. Conozca mejor la opinión de los ciudadanos que ya la han hecho pública. El indicador GfK de La Expansión concluye que sólo uno de cada 10 ciudadanos apoya el incremento fiscal. Y por si con esto no le basta, también le aclaro que, según una encuesta realizada por La Razón, el 77 por ciento de los españoles se opone a esta medida.
Como ya le dijo el presidente de mi partido, Mariano Rajoy, en su intervención en el Congreso de los Diputados, un gobernante tiene la obligación de transmitir un ánimo positivo a la gente. Pero, al tiempo y por encima de todo, tiene la obligación de decirles la verdad. A los españoles hay que decirles que tenemos la voluntad y la capacidad de salir adelante, pero que la situación es extremadamente complicada, porque la vía segura para no avanzar es crear espejismos que luego no se hacen realidad y que destruyen la confianza de aquellos que se lo creen.
Lo que no podemos permitir es que los 4.300.000 parados, los miles de autónomos que cierran sus empresas a final de mes, las más de un millón de familias que no poseen ningún ingreso y los que tenemos aún la suerte de tener un empleo tengamos que pagar los errores que usted y su Gobierno han cometido. Es decir, y haciendo uso del rico refranero español, usted lo que pretende es que paguemos justos por pecadores.
* Presidenta del Partido Popular
de Tenerife
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