Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Cartas al director

20/sep/09 08:02
Compartir
Edición impresa .

La suciedad de Santa Cruz

Había prometido en una de mis cartas anteriores referirme al monumento que en la avenida de Anaga conmemora la gesta de los días 22 al 25 de julio de 1797. Tras una visita detenida, prefiero solamente decir que la vergüenza abruma a cualquiera. En las iglesias era costumbre cubrir a los santos con crespones negros durante los días de la Semana Santa. No sería mala cosa hacerlo con esta estructura mientras no se decidan a restaurarla. La figura de bronce, la madre que lo corona, parece como si hubiese podido forzar la extensión de su cuello, paro no ver lo que tiene debajo.

Aquello de que el puerto es puerta y ventana de la ciudad y de la isla creo que debe seguir siendo cierto. Y no estaría de más entornar puerta y ventana, para que los visitantes que se supone cruzan por allí al hacer escala los tan cacareados cruceros no puedan ver lo impresentable del conjunto, que califica sobradamente a nuestros regidores, permitiéndome suponer que les debe importar bien poco la calificación.

Al referirme a las ocho desgraciadas jardineras de la calle José Manuel Guimerá, me indicaron que además de fino ensayista y elegante poeta, y de haber sido falangista de los de pantalón negro, camisa azul y correajes, es progenitor de don Ángel Isidro. Pues bien, ya que ahora preside su hijo la Sociedad de Desarrollo del ayuntamiento, podría pedir la intercesión del concejal de jardines para que las adecentase debiendo tener en cuenta que esa calle no es una calle cualquiera. Es toda una rambla y las construcciones que la ocupan, salvo el número 3, que es una vivienda particular, son edificios oficiales, de cierto rango, como el lateral del Mercado Nuestra Señora de África, el centro comercial del mismo nombre, la residencia militar, unas novísimas oficinas de la Seguridad Social, el Usos Múltiples nº 2 y, por fin, la berroqueña residencia de la Presidencia del Gobierno, amen de las famosas casetas azules.

Quisiera ponerme en contacto con el escultor Albaladejo, autor de la escultura de doña Dácil Vilar Borges, para conocer su opinión. Se restaura la figura tal y como fue realizada, o se le cubren las piernas con una mantita para que no vuelvan a cargársela.

Sigo insistiendo en la existencia, o no, de las máquinas para limpiar las aceras. No las grandes que barren y lavan las calles. Si Urbaser las tiene, o están averiadas o trabajan en el extrarradio. No puede estar todo más sucio.

¿Se han fijado que más que orines, parece como si los perros measen aceite de coche? Los pies de las farolas dan sentimiento. Ya ni los borrachos se atreven a componer la típica imagen, por miedo a mancharse el terno.

Y por fin las palomas y las docenas de convecinos que las alimentan, últimamente con mucho arroz como si las preparasen para paella. Se han empleado diferentes sistemas para limitarlas, posiblemente de los más eficaces el de los anovulatorios, al que se me ocurre podría sumar darle bromuro a los buchones, para serenarlos apenitas.

Es cierto que "más caga un buey que cien golondrinas", pero como ya no se ven bueyes sin chaqueta y corbata por las calles, salvo en las romerías, no sería vano intento evitar su proliferación, cada vez mayor. Mención aparte merecen las tórtolas, posiblemente sometidas a un régimen alimenticio que no les va. Siempre están flojas del intestino las condenadas.

José Luis Martín Meyerhans

Principio de igualdad para las mujeres en la Esclavitud

Teresita Laborda tiene fe y paciencia. La primera parece infinita, dada su incuestionable devoción religiosa, especialmente hacia el Cristo de La Laguna. Pero a la segunda se le acaba, ya que, tras unos largos meses de saber esperar -quien espera desespera-, no ha tenido una respuesta a su petición de que la Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna abra las puertas a las mujeres, por lo difícil que les resulta a los varones de la Esclavitud, así como posiblemente al clero en sus erróneas posiciones fundamentalistas y sectarias que nos hacen recordar reminiscencias de los musulmanes que colonizaron España durante ocho siglos y cuyos rebrotes han llegado a estas ínsulas. No es que las féminas pretendan acceder al sacerdocio, como en otras religiones, sino poder participar, opinar y ayudar a dirigir la maltrecha y débil congregación.

Justamente, el 9 de diciembre de 2008, explica Teresita Laborda, "presentamos la solicitud a la Esclavitud y al Obispado", en un comunicado, si bien su petición data de bastante tiempo antes, concretamente "cuando Ana Oramas fue designada por la Casa Real para representar al Rey en las fiestas del Cristo", rompiéndose el tabú, según nuestra humilde opinión. Posteriormente, en septiembre de 2007, se volvió a retomar el tema en el momento que se iban a adaptar los estatutos de la Esclavitud a lo dispuesto por la Iglesia Católica, relata en un comunicado de prensa y que añadimos: una fémina presidiendo contra lo que los machistas, incluido el obispo, prohíben que buenas cabezas pensantes accedan a la dirección de esa Esclavitud, excesivamente manejada por el clero.

Laborda, señora de empuje, mujer y tía de "esclavos", espera aún una respuesta antes de decidirse a actuar por vías legales. También señala muy acertadamente: "Las cuestiones que preocupan al obispo de Roma (el Papa) es la de la mujer, de su participación en la vida social y eclesial y afirmó que nunca se dirá suficiente sobre cuánto la iglesia reconoce, aprecia y valora la participación de las mujeres en su misión al servicio de la difusión del Evangelio", y agrega "un año más queremos reivindicar no sólo los derechos que nos asisten en la actualidad, sino también que la Esclavitud tiene su origen en la primitiva cofradía del Santísimo Cristo de La Laguna, creada desde la llegada a la ciudad del Santo Crucifijo, mucho antes de 1545, fecha de apertura del Concilio de Trento, y compuesta por hombres y mujeres", argumenta Teresita Laborda ,que, junto a un grupo de mujeres, aspira a seguir los pasos de otras fieles que han logrado hacer valer sus derechos en otras muchas cofradías por todo el territorio del Estado español, y nosotros añadimos que aquel fatídico día que la capilla o templo del Santísimo Cristo fue pasto de las llamas fueron precisamente las mujeres quienes, poniendo en riesgo sus vidas, salvaron la imagen del Santísimo Cristo, y gracias a su valentía, devoción y amor a nuestro hermano mayor hoy podemos contar con esa imagen que tanto adoramos los laguneros de nacencia y de integración, y que si no hubiera sido por ellas ya no existiría.

Nos sumamos a su alegría que el pasado día 14 nuestro Cucificado Moreno procesionó nuevamente acompañado por la escuadra de gastadores de Artillería tras ocho años de ausencia, por una mala interpretación de la norma sinodal 516. Deseamos, por ser de justicia, que en las próximas fechas procesionales, y como miembros de derecho en la Esclavitud, sean también las mujeres seglares las que acompañen y veneren al Cristo, con los mismos derechos y obligaciones. Sin duda, servirán de acicate para la Esclavitud y la propiedad que en 1837 la Ley Mendizábal extinguió a las órdenes religiosas, incautando el Estado los bienes de los conventos y disponiendo que la capilla del Stmo. Cristo, rehecha por la Esclavitud, pase al párroco del Sagrario de la Catedral. Y en 1863, tras numerosos recursos, se aprueban nuevas Constituciones.

Fidel Campo Sánchez

Pensionistas no contributivos y España

Señor José Rodríguez Ramírez, debería usted solicitar que le incluyan entre los 42.177 individuos a los que el Gobierno regional canario gestiona -para sumarlos al numeroso ejército que cobra del Estado- la pensión no contributiva del Fondo Nacional de Asistencia Social. El colmo es que sin haber trabajado, algunos de estos preguntan cuándo les suben... Sin embargo, si oyen decir que tal vez la asistencia no contributiva desaparezca, nadie se alarma. Y si uno pregunta "cuándo", otro dice "pues que la quiten". Ya ve usted, unos ni se preocupan de tener más o menos y usted, director, quejándose en su periódico con lo de "España no nos alimenta, nos expolia". Usted, aunque lo niegue, es español, señor Ramírez, y sabe que España lo que compra lo paga, como hace con los plátanos, aún teniéndolos en la Península. Lo mismo ocurre con los tomates: si los compra, los paga, no los expolia.

Lo que le alegrará saber es que los que cobran la "asistencia no contributiva" por no haber trabajado tienen electrodomésticos en sus casas, como usted los tiene en la suya. No se queje tanto y piense en la cantidad de parásitos que podrían estar viviendo del cuento, aquí y allá, más los que irán incluidos en esos 42.177 nuevos individuos que ahora gestiona el Gobierno regional.

José Sanjurjo Puertas

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: