ÁLVARO MORALES, Tenerife
Los puentes de Guamasa que cruzan la autopista del Norte ya no son una sempiterna obra con múltiples retrasos y aumentos presupuestarios. Desde hace días, y a falta de que el Cabildo insular anuncie su inauguración oficial, los vecinos de la zona a ambas orillas de la TF-5 han podido utilizarlos y pisar su flamante suelo verde, si bien algunos siguen preguntándose, según ha constatado EL DÍA, si eran necesarias sus espectaculares características, con un azulejo idéntico al del Auditorio de Santa Cruz y un sobrecoste tras unos errores de cálculo en la estructura y seguridad que hizo perder los trabajos a la anterior empresa y que elevó el desembolso público a 3,9 millones de euros, cuando el cartel anunciaba al principio un gasto de 2,082.
Tras diversos retrasos y modificaciones, esta vez sí se cumplieron las últimas previsiones insulares y los puentes se concluyeron en septiembre, después de que los operarios se afanaran en las últimas semanas en la conclusión de los acabados y detalles, especialmente relacionados con la baranda de seguridad de las dos estructuras. La parte central de los dos puentes, de acero, fue instalada hace meses por la noche, cuando la afluencia de vehículos por la autopista es muy inferior al resto del día.
Los trabajos de remate han incluido la instalación de una red lumínica que garantizará la mayor seguridad posible a los peatones y a los propios vehículos que usan la TF-5, según los técnicos insulares, que contrarrestan así las críticas de grupos como Alternativa Nacionalista canaria, que creen deficitaria esta prestación con sus consiguientes riesgos.
El gasto por estas dos estructuras al estilo Auditorio pasó de los 2,082 millones de euros previstos inicialmente a esos 3,9 por los "errores estructurales" detectados, relativos básicamente a la seguridad. Los trabajos se licitaron el 6 de marzo de 2006 y comenzaron en mayo de ese año, pero sufrieron diversos retrasos que han impedido su conclusión hasta el verano de 2009. Diversos grupos, como el PSC del Cabildo y del Ayuntamiento lagunero, siempre han dudado de la idoneidad de un gasto de este calibre para unos puentes que, a su juicio, podían haber sido igualmente funcionales, aunque mucho menos costosos.
El Cabildo y el gobierno lagunero han replicado que los puentes formarán parte de la gran rambla en la que se convertirá la autopista en esta zona, por donde discurrirá, de forma paralela y en la franja del aeropuerto, el futuro tren del norte. Una infraestructura que, a diferencia de los temores iniciales del PSC, no afectara a estos puentes, tal y como garantizó desde el principio CC, según el trazado previsto por los técnicos y que ya ha sido expuesto a los grupos políticos laguneros.
La actuación pertenecía al principio al Gobierno regional, pero el Ejecutivo se la entregó al Cabildo, que elaboró el proyecto de forma consensuada entre los técnicos y los políticos. El coste y la forma final de los puentes también desató polémica entre algunos de los vecinos de la zona, que mostraron a EL DÍA su malestar por el retraso y el dinero empleado si se atiende a lo que puede costar un puente normal de autopista. El Cabildo rechazó la opción inicial de emplear cemento blanco porque se podría manchar mucho con el humo de los coches, aparte de los grafitis. Se apostó por los mosaicos blancos, que suponen el 10% del gasto.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD