E. PRESS, SAN SEBASTIÁN
Brad Pitt y Quentin Tarantino protagonizaron una multitudinaria rueda de prensa en el marco del Festival de Cine de San Sebastián, donde su última película, "Malditos bastardos", inauguró ayer la Sección Zabaltegi. Actor y director se dedicaron multitud de piropos y hablaron de lo fabuloso que ha sido trabajar juntos en esta comedia de acción ambientada en la Segunda Guerra Mundial y estrenada ayer en España.
"En su plató, todo es sacrosanto, es como estar en misa y él (por Tarantino), es Dios", enfatizó el actor, quien señaló que trabajar en "Malditos bastardos" fue "muy divertido". "Tarantino tiene tanta energía que es imposible dormirse en el plató", dijo.
Tarantino, por su parte, recordó que desde el principio pensó en Pitt para esta película. "Creí que me diría que no pero lo que me dijo es que estaba disponible para cuando llegara un buen guión. Y eso me gustó", afirmó el director.
Pitt recordó que al trabajar a las órdenes del ganador de la Palma de Oro por "Pulp Fiction", al igual que le ocurrió con los hermanos Coen, advirtió que no quería "cambiar ni una coma del guión".
Y señaló que disfruta haciendo comedias. "Después de hacer una película, ya no me preocupa la crítica", precisó el actor, quien había oído hablar del proyecto que Tarantino quería llevar a la gran pantalla desde hacía diez años y que ahora se estrena por fin en los cines.
"Hacer este papel fue perfecto para mí", señaló el actor, nominado al Oscar por "El curioso caso de Benjamin Button" y ganador del Globo de Oro por "Doce monos", que ha compartido plató en esta ocasión con Mélanie Laurent, Eli Roth, Michael Fassbender, Diane Kruger y Daniel Brühl. Sylvester Groth, en el papel de Goebbels, y Martin Wuttke, como Hitler, también están en la cinta, que ha recaudado desde su estreno internacional el pasado 19 de agosto más de 200 millones de dólares.
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