J.D.M., S/C de Tenerife
José Eulalio García, Chele, no recibió respuesta al SOS que lanzó para que las instituciones le facilitaran una vida mejor a quien era una persona diabética, ciega, con un pie amputado y la necesidad de dializarse tres veces a la semana. Hace cinco años solicitó una vivienda adaptada, que le fue denegada por el Gobierno de Canarias con el argumento de que "hay gente que está peor". Nuestro protagonista vivía en un cuarto piso sin ascensor en La Cruz del Señor, el pasado martes fallecía a los 66 años por una parada cardiorrespiratoria y hoy será enterrado. Roberto Pérez, su yerno, lo tiene claro: "La familia no parará hasta que se haga justicia".
Matilde Marrero, viuda de Chele, un gran amante del fútbol nacido en el barrio capitalino de Los Llanos, se queda en situación casi de desamparo. Así lo explica Roberto, marido de Rosi, y padre de una niña: "Mi suegra queda con una paga de 285 euros mensuales para afrontar 345 de alquiler. No tendrá en principio paga de viudedad porque mi suegro recibía una pensión no contributiva por invalidez. Lo que pedimos ahora es que si las instituciones no le ayudaron a él sí lo hagan con ella para que pueda salir adelante".
Roberto, quien ejerce como portavoz familiar, recuerda los últimos días de Chele: "El pasado viernes acudió a Urgencias en el Centro de Salud de la avenida de Venezuela porque tenía fiebre de casi 39 grados. Allí le dieron el alta que firma el médico por síncope, por superar un desmayo, porque no había cirujano vascular".
Roberto continúa con la odisea: "El lunes pasado fue al vascular que le diagnosticó una isquemia irreversible en el miembro inferior derecho (el izquierdo ya se lo habían amputado en 2005). El lunes quedó ingresado y el martes, a las 18:40 horas, no se pudo recuperar de una parada cardiorrespiratoria, y murió en Hospital Universitario de La Candelaria".
"Ha sido un mazazo y lo único que pedimos es justicia para que no se vuelva a dar una situación similar, sin amparo por parte de las autoridades, y también para que mi suegra reciba alguna ayuda", concluyó un Roberto muy afectado.
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