EFE, Sevilla
Las ganas e ilusión del debutante Unirea Urziceni, flamante campeón rumano, será hoy en el Ramón Sánchez Pizjuán el primer obstáculo del Sevilla FC en el caminar por la presente edición de la Liga de Campeones, en la que el conjunto español parte como favorito del Grupo G.
Los del técnico Manolo Jiménez se miden a un rival desconocido pero respetado por su trayectoria en las últimas temporadas, en las que ha ascendido a Primera División, jugado la pasada campaña la Copa de la UEFA y también logrado desbancar de la Liga rumana a los todopoderosos Steaua y Dínamo de Bucarest.
Para hoy, Jiménez cambiará prácticamente en todas sus líneas la alineación que utilizó el sábado, en algunos puestos obligado por lesiones o molestias físicas y en otros para dar entrada a futbolistas de refresco en una temporada apretada por los tres exigentes torneos en los que participan -Liga, Copa y Champions-.
Jiménez no facilitó ayer la lista de convocados y esperará hasta hoy, tras una suave sesión de trabajo matinal, para elegir a los dieciocho futbolistas que inscribirá para el choque.
Es baja segura el centrocampista marfileño Ndri Romaric, lesionado en el primer partido de Liga, y atraviesan por diversas molestias físicas jugadores como los defensas Sergio Sánchez, Dragutinovic y Konko o dos centrocampistas como Duscher y Renato.
El ex internacional rumano del Chelsea inglés Dan Petrescu, técnico del Unirea, por su parte, ya ha advertido de que su equipo llega a España para ganar el partido.
Los rumanos tienen dudas por problemas físicos del centrocampista Razvan Paduretu, el central Bruno Fernandes y el atacante Marius Bilasco, tres piezas importantes de este modesto equipo.
Petrescu advirtió a sus jugadores del peligro de su rival a balón parado. "Les he dicho que tengan cuidado en las faltas y los córners. Algunos futbolistas rumanos esperan el pitido final para intercambiar las camisetas", indicó.
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