Canarios y renegados irredimibles
Algunos, simplonamente, se sienten muy españoles en Canarias porque sus fotos aparecen en un carnet de identidad, expedido por el control policial del colonialismo, que así les clasifica, y también presumen de amor a nuestras Islas por sentirse muy anchos y a gusto en cualquiera de ellas, quizá debido a la capacidad económica que los sueldos de sus empleos o enchufes bajo el colonialismo les proporcionan, mientras día a día, ante sus propios ojos, se desintegran, tanto en nuestra topografía devorada por la vorágine desenfrenada del piche y del cemento de la especulación y de la insaciable codicia y corrupción de nuestros políticos al manso y rastrero servicio del colonialismo. Junto a la planificada, y por Madrid fomentada, invasión de inmigrantes de todas las procedencias del mundo que superpueblan hasta la infrahumana hacinación a nuestros pueblos y ciudades, desplazando y haciéndolos invivibles para los naturales canarios. A ellos que se identifican con la cultura y se enorgullecen de la obra "civilizadora" del colonialismo les recomiendo que lean los espeluznantes relatos de fray Bartolomé de las Casas.
Nacionalismo canario es la manifestación de la identidad de los naturales canarios como pueblo, en nuestra propia Patria Atlántica Archipielágica.
Independencia es la facultad de poder gobernarnos sin interferencias fuereñas, y poder escoger nuestro propio destino como nación y pueblo; desde dentro para adentro y para los canarios de dentro. Y no como ahora, bajo la tiranía colonialista que nos oprime; desde fuera para afuera, y para los rapiñeros intereses de los de afuera, en ruinoso y destructivo perjuicio de Canarias y de los canarios, como todos estamos viendo y sufriendo.
Por tanto, no se puede presumir de amor a Canarias si se le niega lo más básico y elemental de la libertad que supone la independencia. No hay nada que resulte más ridículamente patético y condescendientemente despreciable que un canario en España pretendiendo pasarse por español, como incontable número de nuestros paisanos que viven o han vivido allá pueden testimoniar.
Una experiencia histórica la tenemos en el escritor de Tamarán Benito Pérez Galdós, que a pesar de haber despreciado y renegado de su origen, murió en la penuria económica, dependiendo de sus paisanos canarios en la Metrópoli para su subsistencia.
Y para terminar les dedico un poema del patriota cubano-canario José Martí Pérez, que viene a la memoria: "El amor a la Patria madre / no es el amor imbécil a la Tierra / y a la hierba que pisan nuestras plantas / es el odio invencible al que la oprime / y el rencor eterno al que la ultraja".
Jaime Morera
(Santa Cruz de La Palma)
La contabilidad y la Biblia
En EL DÍA del martes 8 de septiembre, en la página 30, apareció un escrito titulado "La contabilidad y la Biblia". Mi sorpresa fue mayúscula al comprobar lo poco que sabe de la Biblia el autor del mismo. Por ejemplo, en el párrafo segundo de dicho artículo -de gramática más que dudosa, como todo el texto- se dice que el Antiguo Testamento consta de 39 libros, cuando en realidad son 46, y además cita como libros del Antiguo Testamento los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las Cartas y el Apocalipsis (¡).
Amén de esto, en el párrafo quinto se citan dos versículos del Antiguo Testamento (escritos en español, pero sospecho que con la gramática del ruso o el euskera) que son descaradamente apócrifos, no aparecen en la Biblia.
Todo esto nos lleva a la gran pregunta: ¿cuándo nos daremos cuenta en España de la enorme importancia que tiene el conocimiento de la Biblia, al margen de que seamos creyentes o no?
José Mesa Hernández
(Guía de Isora)
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