EL nuevo Estado independiente canario puede ser una realidad el próximo año 2010, o en el peor de los casos unos años después. Y ante este importante e inevitable acontecimiento proponemos el modelo de Estado y político que, según nuestro criterio, mejor conviene a este Archipiélago, el de los canarios. Naturalmente, debe ser una República democrática y social, que defienda los valores humanos y el bienestar económico de sus habitantes; un verdadero Estado de derecho y deberes que acabe con la pobreza que mucha gente padece en la actualidad. Un Estado moderno con una constitución mundialmente ejemplar, basada en nuestras necesidades e idiosincrasia, teniendo, además, como referencia la armonía de la sociedad de nuestros antepasados guanches y la de países socialmente avanzados como los escandinavos y otros con sólidos sistemas económicos.
El futuro Estado canario debe estar dotado de instituciones y órganos como el tribunal constitucional, el tribunal supremo, la fiscalía general, el senado, el parlamento, los ministerios y los gobiernos insulares, así como un presidente y un primer ministro. Asimismo, el Estado canario debe estar representado por sus propios símbolos, como la bandera nacional y un himno emotivo que sustituya el actual, compuesto deliberadamente para que los canarios se duerman cuando lo escuchan. Por fin tendremos nación, patria y Estado con su propia bandera e himno nacional; seremos libres y, por consiguiente, miembros de las Naciones Unidas, cuya protección evitará que pasemos a ser ciudadanos marroquíes y desaparezcamos como pueblo. Tendremos fronteras marítimas internacionalmente reconocidas y podremos establecer nuestra Zona Económica Exclusiva para explotar sus inmensas riquezas. El Estado canario, además de su propia moneda (que podría ser el euro), tendrá una hacienda que garantice el buen funcionamiento de la economía con un adecuado sistema de recaudación y redistribución.
La República de Canarias debe tener un sistema de gobierno elegido por sufragio universal en los periodos que por ley se establezcan y sin barreras electorales. Elecciones que proponemos que se celebren simultáneamente, al menos las nacionales e insulares, ya que el gobierno de cada una de las islas debe ser el verdadero representante del Gobierno del Estado canario para evitar hegemonías centralistas. Dualidad que a su vez agiliza trámites burocráticos y sin necesidad de desplazamientos forzosos para los ciudadanos. De esta manera, cada gobierno insular también estaría debidamente representado en su isla, independientemente del número de habitantes que tenga y representación parlamentaria, siendo los presidentes insulares los que formen parte del senado para un mejor equilibrio.
Así, pues, los ciudadanos canarios tendríamos una constitución y un Estado de derecho que garantice el progreso personal y colectivo mediante la aplicación de las leyes que el sistema judicial debe hacer cumplir como estamento independiente de la política. La constitución, una vez elaborada y aprobada por el pueblo, será la referencia inequívoca de los habitantes de este Archipiélago conjuntamente con un código penal y civil bien definido, que no se preste a distintas interpretaciones, pues nada ni nadie puede estar por encima de las leyes, ni crear indefensión. Tampoco puede haber inmunidad para los políticos, ni para el propio presidente, y mucho menos que puedan asignarse altos salarios una vez elegidos, pues se establecerán las cuantías a percibir, previa regulación. Esto implica profundas reformas con respecto al sistema actual, por lo que se deben constituir organismos o consejos de ciudadanos independientes que vigilen el estricto cumplimiento de lo legalmente establecido, al tiempo que puedan intervenir y denunciar cualquier abuso o injusticia.
Canarias no sólo necesita la independencia, sino también importantes cambios en el sistema para acabar con la corrupción, la delincuencia, el abuso de poder y, principalmente, con el fuerte brote de pobreza que azota estas Islas, producto de una falsa autonomía y explotación colonial. Objetivos que podemos conseguir si el pueblo canario los apoya, pues nos proponemos fortalecer la ilusión y confianza que todo ciudadano debe tener en los que gobiernan. Todo ello con un buen modelo económico, del que trataremos en el próximo artículo. Habrá soberanía y progreso.
* Presidente del Movimiento Patriótico Canario (MP)
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