La canciller alemana, Angela Merkel, lamentó ayer las posibles víctimas civiles del bombardeo con decenas de muertos en Kunduz (Afganistán) ordenado por tropas alemanas y aseguró que los hechos serán investigados en profundidad para conocer hasta el último detalle de lo sucedido. "Toda muerte inocente es una muerte de más, todo herido inocente es un herido de más", dijo Merkel en una declaración del Gobierno ante el Bundestag en la que manifestó su "más profundo pesar ante al pueblo afgano en el caso de que haya podido haber víctimas civiles como consecuencia de una actuación alemana". Tras garantizar un "esclarecimiento total" de lo sucedido, la canciller alemana subrayó que no piensa tolerar "ni en el interior ni en el exterior" juicios previos sobre la actuación alemana antes de que se conozcan los resultados de la investigación oficial. La canciller reaccionó así a las críticas vertidas durante el fin de semana contra la actuación alemana por varios ministros de Exteriores de países aliados. En parecidos términos se expresó su ministro de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, quien subrayó su "incomprensión" por dichas críticas, comentó haber hablado sobre el tema con sus colegas y recordó que las fuerzas alemanas "no son un ejército de ocupación" sino que ayudan fundamentalmente a reconstruir Afganistán.