CARMEN SANTANA, Tenerife
A pesar de contar con limitaciones, la Zona Especial Canaria (ZEC) ha ido ganando peso de manera progresiva desde su entrada en vigor en enero de 2000. Las cifras de entidades autorizadas, inscritas y efectivamente en funcionamiento o activas que se benefician de las ventajas de la ZEC han crecido de manera notable en los tres últimos años. A partir de 2006, esta área de baja tributación ha captado en torno a 100 nuevos proyectos cada año (autorizaciones). Asimismo, según reconoce el propio Consejo Económico y Social de Canarias (CES) en su último informe anual, en los últimos ejercicios ha mejorado la calidad de los proyectos y de las empresas que hacen uso de las ventajas de la ZEC, "como indican los resultados de empleo y de inversión".
Las empresas autorizadas son aquellas que reciben el visto bueno del Consejo Rector para poder acogerse a los beneficios que proporciona la ZEC. En esta etapa inicial se trata aún de proyectos empresariales, ya que no es hasta que se inscriben que se constituyen de manera oficial como empresas y empiezan a generar empleo e inversión. También hay que tener en cuenta que no todas las empresas inscritas sobreviven, por lo que a lo largo del tiempo hay muchas que van dándose de baja del registro de entidades ZEC.
Las empresas ZEC, como se detalló en el anterior número de esta serie de carácter divulgativo sobre el REF, deben cumplir unos requisitos de empleo determinados y operar en ciertos sectores de actividad. En este punto conviene destacar que el número de solicitudes para constituir empresas ZEC ha registrado un considerable avance, en relación a los primeros años de vida de esta área, desde que se estableció (Real Decreto-ley 12/2006, de 29 de diciembre) que para disfrutar de las ventajas de la ZEC la empresa debe crear al menos cinco nuevos puestos de trabajo sólo si tiene su ubicación en una isla capitalina (Tenerife y Gran Canaria) y "tres o más puestos de trabajo si se sitúa en isla no capitalina".
Así las cosas, de la nueva base de datos empresarial del Observatorio Canario de Empleo (Obecan), se desprende que en los tres últimos años pierde fuelle la dinámica empresarial del Archipiélago. Pero el descenso observado en el número total de empresas tiene una excepción si se atiende al conjunto de sociedades que se han dado de alta con las características de empleo de las entidades ZEC, que se ha mantenido más o menos constante entre 2006 y 2008.
Al valorar el impacto de las entidades ZEC en el Archipiélago, el CES, en su última memoria anual, destaca que éstas representaban un 1,5% de las nuevas empresas dadas de alta en 2006, ascendiendo hasta un 3,3% en 2008. "Esta participación, sin duda -señalan los expertos del CES-, es muy limitada y muchas veces se ha hecho uso de resultados similares al anterior para justificar el escaso impacto que la ZEC está teniendo sobre la economía y la sociedad canarias. Sin embargo, consideramos que esta comparación es injusta en la medida en que mucha de la nueva actividad empresarial de Canarias consta de sociedades que tienen muy pocos trabajadores (uno o dos), mientras que si centramos la atención en aquel grupo de empresas que cumplen los requisitos de empleo exigidos a una entidad ZEC, vemos cómo el peso o el porcentaje de participación de las entidades ZEC asciende a niveles en torno al 15%, lo que supone ya un impacto más significativo del incentivo fiscal sobre el nuevo tejido productivo canario. Ahora bien, aún así la comparación sigue siendo inexacta en la medida que no todos los sectores o ramas de actividad pueden acogerse a los beneficios que proporciona el incentivo fiscal. Si condensamos la información de tal modo que sólo contemplemos las altas de empresas que cumplen con los requisitos mínimos exigidos a las entidades ZEC y que desarrollen su actividad en sectores permitidos, vemos cómo la participación de las entidades inscritas asciende a niveles bastante relevantes desde una perspectiva económica y que basculan desde algo más de un 20% en 2006 hasta casi un 35% en 2008".
El impacto que la ZEC tiene en el conjunto del tejido empresarial canario, en consecuencia, puede ser más elevado de lo comúnmente señalado, pero no es menos cierto que se han incumplido las expectativas inicialmente planteadas, opina el Consejo Económico y Social. "Un dato bastante significativo a favor de este argumento -siempre según el CES- es que entre los años 2000 y 2008 tan sólo se agotó un 25% del gasto fiscal autorizado por Bruselas para este incentivo fiscal. En el fondo, un despilfarro de recursos para una economía con las necesidades de la canaria", apostilla este organismo de derecho público de carácter consultivo.
La relación de actividades permitidas al amparo de la ZEC viene recogida en el Anexo del Real Decreto-ley 2/2000, de 23 de junio, que fue modificado con posterioridad por el artículo segundo del Real Decreto-ley 12/2006, de 29 de diciembre. El listado es extenso y se incluyen múltiples actividades clasificadas por su código NACE. Como ya se ha informado, quedan excluidas las actividades que mayor implantación tienen en el Archipiélago, como es el caso de la agricultura y la ganadería (se permite la pesca), la energía eléctrica (aunque se autorizan las de fuentes renovables) y el agua, la construcción, el comercio minorista, la hostelería y la restauración y las actividades inmobiliarias y financieras.
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