DOS GODOS colaboradores de prensa, uno al servicio de un periódico que a su vez está a las órdenes de los intereses canariones, editado en Las Palmas, se han ocupado recientemente del futuro político de Paulino Rivero y de la línea editorial de EL DÍA. Uno de esos godos serviles, que presume de ser hombre de izquierdas y comunista de los de puño en alto, habla mal de Paulino Rivero porque no es socialista. Una injusticia provocada por su cortedad de miras y su manifiesta ignorancia, pues el actual presidente del Gobierno de Canarias es la única persona decente, políticamente hablando, que queda en el Archipiélago canario. Si algún día tuviésemos que decir otra cosa de él, lo sentiríamos mucho. Paulino Rivero posee serenidad, sensatez y sabe lo que hace. Es una persona comprometida con su pueblo. Conocedor de la alta responsabilidad que tiene en sus manos, sigue los cánones de la política que rigen en la actualidad. Una situación derivada de que seguimos siendo una colonia.
El caso es que Paulino Rivero ostenta la representación del pueblo en estos momentos. Los pactos son para gobernar, pero el interés del pueblo es único. Además, en los pactos primero está uno y luego el otro. Por eso, y porque los derechos de todo pueblo a la libertad son inalienables, Paulino Rivero debe encabezar la delegación que acuda a la Moncloa, al Parlamento Europeo y a la ONU para que todo el mundo sepa que el año 2010 debe ser el de la descolonización de Canarias. Así salvaría el presidente canario a su pueblo de la esclavitud española, a la vez que eliminaría de un plumazo a toda la morralla política que padecemos hoy en día. Y cuando llegue el año 2011, los mamones peninsulares sabrán que la independencia los ha borrado para siempre, y que una nueva clase política empieza a formarse con ideas canarias de todos los colores. Los ecologistas serán auténticos y falsos y vendidos a Las Palmas como los actuales; vendidos y dirigidos por ese foco maligno que se encierra en la Universidad de La Laguna. Esos falsos ecologistas son los culpables de que no se haga el puerto de Granadilla, el tren del Sur, el cierre del anillo de autopistas; de que no se haga nada. Por lo tanto, ese foco que se esconde en la honorable Universidad debería sea bombardeado, pues son talibanes enemigos de Tenerife. Un día de esto diremos sus nombres.
El otro godo al que nos referíamos al comienzo de este comentario, y que tiene la costumbre de pontificar en ladrillos imposibles de leer, publica su pobre prosa en otro medio también al servicio de Las Palmas aunque editado en Tenerife, cuya tirada es mínima y va a menos. Ese godo tiene la osadía de decir que esto no es una colonia. Godo indecente, ¿cómo te atreves a decir semejante disparate?
Qué distinto el estilo de nuestro colaborador J. Manuel de León. Reproducimos, al considerarlo muy interesante, el último párrafo de su artículo publicado ayer en EL DÍA: "Insisto, no hay nada que descubrir con los que presumen de apadrinar las libertades y, acto seguido, se comportan como los precursores de la Revolución Francesa: Danton, Robespierre, Marat... Sin temor a equivocarme, unos mal nacidos que hicieron de la revolución una sangría. Otrosí: según la versión de los sociatas, los malos de la película son los que no están por la labor de ZP, individuo que pasará a la historia por condescender con los sindicatos y joder a los puñeteros materialistas que crean empresas, dan trabajo, pagan impuestos y mantienen la solvencia de la Seguridad Social. A Dios gracias, el socialismo es algo bien distinto; éste es un socialismo desnaturalizado y lleno de prejuicios, no creo que vuelvan a tener la suerte de ganar las elecciones. ¡Dios nos libre!". Nosotros tampoco lo creemos. y una aclaración a usted, J. Manuel de León: los socialistas, en las dos últimas ocasiones en que han ganado para gobernar, no lo ha sido por suerte, sino por trampas políticas.
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