LUCHEMOS, desde todos los frentes pacíficos, por la independencia de Canarias. Luchemos por nuestra propia identidad. Luchemos por librarnos del yugo de quienes presumen de estar con nosotros y nos ignoran. Luchemos por recobrar la dignidad de pueblo sojuzgado. Luchemos por un ideal de patria no impuesta. Luchemos por recuperar el tiempo perdido. Luchemos por la libertad, palabra sonora, redonda, que muchos pronuncian sin captar su significado sublime. Luchemos por tener nuestras leyes, nuestros magistrados, nuestros funcionarios, por valernos por nosotros mismos, por explotar en provecho propio (y no de otros) la posición geoestratégica que ocupamos en el mapa del mundo.
Unamos la nuestra a esas voces que nacen en el pueblo y que piden libertad. Seamos corriente de opinión que derribe barreras incómodas y muy altas y trabajemos por una Canarias unida y sin desigualdades que haga posible el paso a la independencia, a las islas como nación, a volver a ser nosotros mismos, como eran nuestros antepasados antes de ser destrozados a cuchillo por los conquistadores. No olvidemos el genocidio, las matanzas, las guerras en las que el conquistador español abusaba de sus armas y de sus caballos, frente a pobre gente con un valor inigualable, que con piedras y unas pocas lanzas los venció, antes de caer con tanto honor. Se acerca el 2010, el año de la verdad. Canarias debe hablar en los organismos internacionales. Los viejos patriotas tienen que ser escuchados, con sus voces; o desde sus tumbas.
Canarias para los canarios. Con infinito respeto al visitante y por la senda de la paz. Pero con una firmeza sin límites, con una honestidad irrebatible, con unos deseos de libertad irrefrenables, con el derecho internacional en la mano y el grito del canario pidiendo que le devuelvan lo que se le arrebató por las armas. Sólo solicitamos derechos, porque los deberes los impondrá la sociedad canaria con sus votos y sus sugerencias a quienes gobiernen. Canarias para los canarios, sí, siguiendo los mandatos de Naciones Unidas, haciendo caso a todas las directrices de descolonización. No más colonias. No más pueblos sojuzgados. No más mentiras. No más anuncios de colaboración que nunca llega. Que nos devuelvan lo que es nuestro, lo que se ganaron nuestros antepasados, lo que queremos legar a nuestros hijos. Canarias para los canarios, sin paliativos, con rotundidad, con firmeza, con decisión, con un ramo de olivo en la mano pero la voluntad firme y el gesto imperturbable. Canarias para los canarios. Pedimos la independencia. Nadie debe asustarse. Somos mayores de edad y España nos ha olvidado. Podemos vivir sin ella. Tenemos recursos para ser nosotros mismos. Queremos ser nosotros mismos. Queremos ser libres.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD