QUEREMOS insistir hoy ante los lectores de EL DÍA en un tema desarrollado en nuestro comentario de ayer: la identidad canaria no se perdió hace treinta años, como señala Paulino Rivero en la inauguración de la Feria de artesanía de Pinolere. Nuestra identidad, insistimos en ello, se perdió hace seis siglos y no de forma gradual, sino abruptamente por una conquista genocida. Seiscientos años después, y nada arrepentidos de los crímenes que cometieron, los españoles insisten en conservar Canarias como una colonia. Esa forma de pensar es salvaje, incívica, antieuropea y contraria a cualquier principio humanitario de convivencia pacífica entre los pueblos; una convivencia entre iguales que, en el caso de España y Canarias, sólo puede establecerse con la independencia de las Islas. Tenga esto en cuenta, señor Rivero, y, como le decíamos ayer, no traicione a su pueblo al igual que lo han hecho otros nacionalistas, de forma especial los representantes de su partido en Madrid. No se apoquine -volvemos a recomendarle- y encabece la delegación que establezca con la Metrópoli los plazos para la independencia. No se haga acompañar por nacionalistas tibios ni por miembros de partidos estatales odiosamente proclives a la españolidad de Canarias, sino por patriotas de probado amor a su tierra como José Luis Concepción, Antonio Cubillo, el doctor Manuel Díaz y el independentista Ramón Moreno. Vaya a Madrid y a Nueva York, donde está la sede de la ONU, arropado por ellos, pues son nacionalistas puros, honrados y representativos de estas Islas. Ponga fin de manera pacífica pero contundente a la descarada situación colonial de Canarias. Este Archipiélago lleva seiscientos años sometido como consecuencia de un hecho histórico que supuso la esclavitud de sus habitantes, que también sufrieron el expolio de las tropas regulares de Castilla y los mercenarios que las acompañaban; personas despiadadas que utilizaron su superioridad tecnológica para un vil intento de exterminar a una raza pacífica. ¿Cuánto tiempo más vamos a permitir que sigan vigentes las consecuencias de un delito de lesa humanidad? España no debe pertenecer a la UE mientras no le dé la libertad a Canarias. Canarias, lo repetimos una vez más para que se entere todo el mundo, es una colonia descarada. La ONU debe condenar a la nación española mientras no nos libere, y la Unión Europea despreciarla, aunque despreciada ya lo está por culpa de Zapatero.
En Europa no quieren a España y mucho menos a su presidente del Gobierno. A Zapatero sólo lo toleran cuando él insiste en que lo inviten a algún foro internacional, en el que se cuela sonriente y mofletudo. Si España persiste en no soltar la teta canaria, los nacionalistas auténticos -no los paraestatales de CC, de los que sólo salvamos a dos o tres- deben montar una acción exterior. Una iniciativa que han de emprender, como decimos, los patriotas. En cierta forma ya ha comenzado a hacerlo el Movimiento Patriótico Canario, que preside José Luis Concepción, con el envío de cartas a numerosos organismos internacionales en las que se denuncia nuestra ignominiosa situación colonial.
Las personas que le hemos sugerido a Paulino Rivero para que lo arropen en el proceso hacia nuestra independencia -el propio José Luis Concepción, Antonio Cubillo, el doctor Manuel Díaz y Ramón Moreno Castilla- son canarios profundamente amantes de su tierra y absolutamente incorruptibles. Desde luego, pueden ser muchos más; en realidad, pueden serlo todos aquellos que sienten de verdad a su tierra, según recomienda nuestro entrevistado del domingo último, el independentista Rafael Delgado. Enseguida estaremos con él y sus acertadas manifestaciones. Sin embargo, antes de seguir adelante queremos tocar un tema que, de tan reiterado, ya nos aburre.
¿Cómo es posible que un periódico tinerfeño de escaso éxito, y que cada día va a peor, siga empeñado en defender la españolidad de estas Islas? Realmente estamos intrigados en saber cómo se mantiene económicamente esa malhadada publicación, pues de la venta en los kioscos no debe obtener gran cosa, considerando las exiguas cifras de difusión que tiene. Sea como fuese, mantiene ese periódico a un colaborador de prosa pobre y torpe, obsesionado en acabar con los editoriales independentistas de EL DÍA. Iluso. Ese individuo de pésima escritura es la esencia del godo químicamente puro. Un peninsular que jamás ha querido integrarse en la sociedad canaria porque desprecia a los canarios, a quienes siempre ha considerado inferiores. Escribimos estas líneas sin leer el último de sus insufribles ladrillos, pues no estamos para ejercicios masoquistas. Qué disparates habrá escrito esta vez. Cualquiera sabe, pues como buen godo quiere seguir mamando de la teta canaria. Quizás algún día le replicaremos. Hoy, no.
Por fortuna hay hombres válidos capaces de quitarnos el mal sabor de boca que nos produce la hez del periodismo. Por ejemplo, el patriota Rafael Delgado, quien dice claramente que la independencia de la nación canaria no puede tener fecha de caducidad, y que CC ha utilizado la palabra nacionalista de forma engañosa para el gran público. Afirma Delgado, y estamos muy de acuerdo con él, que el derecho del pueblo canario a ser libre no prescribe nunca, aunque la ONU haya fijado el año 2010 para que sean liberados todos los territorios que siguen sometidos en el mundo.
Acierta de pleno Rafael Delgado cuando dice que es el pueblo canario el que tiene que asumir de una vez por todas su responsabilidad como pueblo y tomar las riendas de su destino. "En cuanto a las medidas a adoptar, diré que tenemos que dotarnos de los medios necesarios para hacer escuchar nuestra voz, pues si luchamos por conseguirla podemos ganarla, pero si no lo hacemos no podemos obtenerla", afirma muy correctamente.
No es menos cierto que sobre Canarias continúa cerniéndose, como si se tratara de una peligrosa espada de Damocles, la amenaza marroquí. Tiene mucha razón Rafael Delgado cuando dice que "Marruecos, principalmente, se siente bastante cómodo con la indefinición actual de Canarias y los canarios por su situación colonial". Por supuesto que sí. Mientras Canarias no sea un estado soberano, las Islas continuarán en su Zona Económica Exclusiva. ¿Puede el godo al que nos referíamos antes rebatir esto?
Esa indefinición, como recuerda igualmente el patriota Rafael Delgado, nos impide a los canarios diseñar y tener un proyecto de futuro. "Ya va siendo hora de que nos pongamos de pie -afirma- y denunciemos los continuos pactos coloniales como han sido el llamado Estatuto de Autonomía, que nunca nos sirvió y que ha fracasado totalmente, o cuando se nos metió en la Comunidad Europea sin contar tanto en un caso como en otro con la opinión de los canarios. La independencia supondrá poner en pie todas las estructuras del joven Estado: hacienda propia, justicia, así como un banco central, entidades financieras, seguros, etcétera, que controlarían todos los flujos del capital que conforma el PIB".
Incrementa su razón Rafael Delgado cuando dice que algunos de los máximos dirigentes de CC han declarado su inequívoco españolismo, motivo suficiente para que no se les pueda conceder el aval de nacionalistas. No cabe duda de que cuando seamos canarios independientes, con identidad propia en el mundo, habremos asumido que realmente somos isleños y no españoles, godos, peninsulares o ultraperiféricos.
Ni una sola de las respuestas de nuestro entrevistado carece de jugo, canariedad, patriotismo y razones políticas para que Canarias viva con mucho bienestar, soberanía e identidad propia. Si la ONU, por presiones de España, no nos incluye entre los países que deben ser descolonizados en 2010, no nos cabe duda de que se producirá un alzamiento en las Islas. El pueblo de esta tierra lleva seis siglos colonizado y no quiere seguir así ni un año más. Canario, vive libre siendo tú en tu nación canaria. No te sientas esclavo ni seas lacayo de los peninsulares, de los godos, de los vividores que saquean tus riquezas y de los españolistas al servicio de quienes les robaron tu tierra a tus antepasados, porque tanto unos como otros son unos sinvergüenzas y esclavistas.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD