Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA

El gas natural, más cerca

7/sep/09 07:23
Compartir
Edición impresa .

UN SERVIDOR, que como gomero que ejerce es, por naturaleza, desconfiado, no cree mucho en los personajes que se dan constantemente golpes de pecho y se presentan ante esta gente nuestra como infalibles sabelotodos, verbigracia nuestros conciudadanos godos, que, generalmente, miran a los canarios por encima del hombro. No debe de ser el caso de don Andris Piebalgs, comisario de Energía de la Unión Europea, quien se encuentra de visita en Tenerife. El señor Piebalgs viene a este territorio de ultramar en lo que aquí llamamos "viaje de servicio" y, después de comprobar lo que en Tenerife se está haciendo en materia de nuevas energías, nos dio, a diferencia del gerifalte o el alto funcionario peninsular de turno, que siempre viene con pegas, la buena noticia de que la UE se propone financiar -no dice si en parte o totalmente- los trabajos y gestiones necesarios para la introducción del gas natural en nuestra isla y, se supone, en todo el Archipiélago, pero por algo se empieza.

Uno oye hablar mucho, aunque no se mueve ficha, de los beneficios que proporcionará a Canarias el gas natural, que, además de ser más barato que los derivados del petróleo, es mejor como carburante y produce menos residuos tóxicos. O sea, proporciona una energía más limpia. Es decir, que parece un producto suministrado por ese país de Jauja de los cuentos infantiles, que rompe el viejo dicho de que nadie da un duro por cuatro pesetas. Como es lógico, porque nunca se ha ocultado, la introducción del gas natural en Tenerife va unida incondicionalmente a la construcción del puerto de Granadilla, ya que la ubicación de esta industria se proyecta sobre la nueva superficie portuaria en tierra, la cual, naturalmente, estará comunicada con la línea de atraque donde operarán los cisternas que transportan el gas desde el puerto de origen, para su llegada hasta la gasificadora que almacena y distribuye el producto.

Este periodista pensó, y lo ha escrito varias veces, que la gasificadora garantizaría la construcción del puerto granadillero, pese a las grandes y continuas dificultades interpuestas por los falsos ecologistas y los enemigos del puerto. Mi creencia, no exenta de mala uva, se basa en que la gasificadora y su negocio mueven más dinero que un simple embarcadero más o menos útil, que esa es la función de un puerto. Como es triste costumbre, la construcción de la nueva factoría ha tropezado con las inconveniencias que, cuando no existen, las inventan nuestras administraciones. Así, no se ha permitido situar la fábrica en la zona marina, sino en tierra, donde también se han presentado las esperadas pegas. Pero, con el empujón que ha dado al proyecto don Andris Piebalgs, parece que el tema va viento en popa porque la gasificadora obligará a hacer el puerto, necesario para el atraque de los barcos cisterna. Y Ben Magec y los ecologistas se quedarán, Dios me oiga, con el trasero al aire.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: