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E.P., Tarazona (Zaragoza)
El presidente del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, aseguró ayer que subir los impuestos que gravan el ahorro, tal y como está planteando el Ejecutivo, es "disparatado" porque España tiene un gran endeudamiento y, a su juicio, es necesario incentivar el ahorro.
Rajoy, que participó en la clausura de la Escuela de Verano, organizada por el PP de Aragón y FAES, de Tarazona (Zaragoza), denunció que un momento de crisis como el actual, en el que los expertos recomiendan elevar el ahorro, al presidente el Gobierno "no se lo ocurra otra cosa que subir los impuestos sobre el ahorro".
"Subir el impuesto de ahorro es algo disparatado porque el problema más importante que tiene España es que estamos muy endeudados y, por tanto, lo que todo el mundo recomienda es que ahorremos", subrayó el líder del PP.
Rajoy también señaló que la nueva ley de economía sostenible que propone el Ejecutivo para cambiar el modelo productivo será "otro fiasco", y criticó la falta de ideas de Zapatero, que tiene que recurrir a empresarios y sindicatos para que le ayuden a concretar este proyecto.
"Lo que se espera del presidente del Gobierno es que tenga ideas y las lleve a la práctica", subrayó, al tiempo que criticó la falta de actuación del Gobierno ante la crisis económica, el alto nivel de paro y la falta de política exterior.
A su juicio, "la austeridad y el control del gasto" son las medidas necesarias para salir de la crisis, así como la bajada de impuestos a los emprendedores y resolver el problema de crédito "que tiene atenazado al conjunto de los empresarios españoles".
Rajoy también señaló que "todavía hay crisis", y que Zapatero "primero dijo que no había crisis económica, después que había desaceleración, que la culpa era de los americanos, que había brotes verdes y, ahora, que lo peor ya ha pasado".
Asimismo, Rajoy recordó que el Gobierno "ha tomado malas medidas económicas y sociales" durante los meses de julio y agosto, entre ellas, "que las comunidades autónomas recibirán menos financiación en 2010, la subida del precio de la gasolina, el aumento del déficit público y la aprobación de los 420 euros para las personas que se queden sin paro, una medida que no saben lo que significa".
Por su parte, la presidenta del PP en Aragón, Luisa Fernanda Rudi, incidió ayer en la situación actual de los autónomos en Aragón y resaltó que "las pequeñas empresas se quejan con razón, ya que muchas de ellas están cerrando por la mala gestión de las administraciones publicas, que se retrasan en sus pagos con cuatro o cinco meses de retraso".
Asimismo, señaló que en Aragón "la fiesta se ha acabado, no hay dinero para cohetes y humo" y que "no es posible que haya crisis y que el Gobierno de Aragón tenga cientos de asesores, que se malgaste el dinero público, que es de todos, y que se sigan explotando los barcos del Ebro, que no sólo no dan beneficios sino que ha supuesto la modificación del cauce y, encima, se quejan atascados y tienen que actuar los bomberos".
Por su parte, Rajoy aseguró además que volverá a la localidad aragonesa "cuando sea presidente del Gobierno" y felicitó a la presidenta del PP en Aragón "por su papel en la Comunidad aragonesa", al tiempo que se mostró "seguro" de que "el PP ganará en Aragón en las próximas elecciones".
En cuanto a la educación, Rajoy aseguró que "los datos son alarmantes", ya que según la encuesta de población activa, en España "los jóvenes de entre 25 y 29 años que no han cursado las enseñanzas obligatorias, tienen un desempleo del 32%, un 26% los jóvenes que sí han cursado la ESO y un 13,8% los universitarios.
La crisis de Opel
Respecto a Aragón, Rajoy destacó que "hay que dar más financiación local a los ayuntamientos" y que "hay que resolver, cuanto antes, la falta de actuación en la carretera N-122".
Rajoy afirmó que el Gobierno "no ha movido ni un dedo" para resolver la crisis interna de la multinacional Opel, una de cuyas plantas emplea a más de 7.000 trabajadores de forma directa en la factoría de Figueruelas (Zaragoza). Así, Rajoy instó al presidente del Gobierno a "trabajar por Opel".
Por su parte, la presidenta del PP-Aragón, Luisa Fernanda Rudi, consideró que "la batalla por Opel la está dando el Gobierno alemán y no el español". "La planta de Figeruelas es una buena planta que puede verse postergada por la gestión política del Gobierno alemán, no porque ellos lo hagan mal, sino porque el Gobierno español no hace nada", recalcó Rudi.
General Motors está actualmente analizando las dos ofertas seleccionadas para la venta de Opel, correspondientes al fabricante austro-canadiense de componentes para automóviles Magna (respaldado por el banco ruso Sberbank) y a la sociedad belga RHJ International.
Sin embargo, el grupo ha pedido a los gobiernos de España, Reino Unido y Polonia que aporten conjuntamente alrededor de 1.000 millones de euros para proceder a la reestructuración de su filial europea.
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