EFE, Berlín
Cinco soldados alemanes resultaron ayer heridos en un atentado suicida al explotar un automóvil a las afueras de la localidad septentrional afgana de Kunduz, anunció un portavoz militar alemán.
El portavoz corrigió así por segunda vez la cifra inicial de heridos, primero de tres a cuatro heridos y horas después de cuatro a cinco, y señaló que "no hay motivo de preocupación", ya que todos ellos sufrieron lesiones leves como consecuencia del atentado, del que no dio detalles concretos.
Añadió que, junto a los cinco militares alemanes, resultó igualmente herido leve un traductor afgano y que todos ellos se encuentran de regreso en la base alemana en la localidad de Kunduz.
El portavoz explicó que la explosión se produjo sobre las 09:50, hora local, a unos cinco kilómetros al noreste de Kunduz, localidad en la que las tropas alemanas de la ISAF tienen su base principal en Afganistán, y señaló que por ahora se desconoce si se produjeron víctimas civiles.
El atentado se produjo un día después del bombardeo ordenado por fuerzas alemanas de dos camiones cisterna secuestrados por talibanes al sur de la misma localidad y en el que murieron más de 50 insurgentes.
Por otro lado, el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, señaló que la misión del Ejército alemán en Afganistán es tan peligrosa como la guerra, aunque indicó que el uso de ese término no sería correcto.
"La guerra siempre se produce entre estados y en Afganistán el Bundeswehr lucha contra el terrorismo", destaca Steinmeier en de-claraciones que publicó ayer el rotativo Hamburger Abendblatt.
"Por eso no hablamos de guerra, sino de misión de combate", comenta el ministro, quien considera que ese tipo de actuaciones no son menos peligrosas que una guerra.
Steinmeier reiteró además su demanda de que se elabore un plan para la retirada de las fuerzas alemanas emplazadas en Afganistán.
"Necesitamos un plan y saber cuánto tiempo deberán permanecer allí los alemanes y otros soldados y saber cómo puede procederse a su retirada. De eso hay que hablar con el nuevo Gobierno y el nuevo presidente de Afganistán", afirmó Steinmeier.
El Ejército alemán se retirará "en cuanto los afganos sean capaces de garantizar la seguridad en su propio país", añade el ministro, quien, sin embargo, declinó ser más preciso en cuanto a fechas.
Por otra parte, el ministro alemán de Defensa, Franz-Josef Jung, insistió en que no se produjeron víctimas civiles en el bombardeo de dos camiones cisterna por aviones aliados al sur de la locali-dad afgana de Kunduz, cuya explosión causó más de 50 muertos.
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