LAMENTABLE noticia la que nos trae el diputado Perestelo. Don José Luis Perestelo es nuestro hombre en Madrid, de la misma forma que doña Ana Oramas es nuestra mujer en la capital del Reino que nos coloniza. Ambos están al servicio de España, no de su tierra y de los canarios que los eligieron con la esperanza de que le devolvieran la libertad a estas Islas. Coalición Canaria ?es decir, don Perestelo, doña Ana y don el otro? están negociando con el PSOE en Madrid las partidas que le corresponderán al Archipiélago en los Presupuestos estatales de 2010. Publicábamos el jueves que ninguno de los tres representantes del nacionalismo canario en las Cortes estatales hablan aún de las migajas que nos corresponderá en ese reparto del dinero español, aunque Perestelo reconoce que llevan bastante tiempo hablando con el Gobierno de Zapatero. ¿Hablando de qué, señor Perestelo y señora Oramas? ¿Negociando que España nos devuelva unas míseras monedas a cambio de todo lo que rapiña su Hacienda en nuestra tierra? ¿Es que ustedes no tienen vergüenza política? ¿Cómo se atreven a presentarse en las Islas después de ese descarado entreguismo a los intereses de la Metrópoli? En el colmo de la traición a sus electores, ya que como nacionalista que dice que es está obligado a defender los intereses de su tierra, afirma Perestelo que ?el sistema fiscal de las Islas no depende sólo del Estado, sino de Europa?. ¿Cree usted, don José Luis, que esto puede seguir así? O haciéndole la pregunta de otra forma, ¿qué hace usted para que una nación como Canarias -sometida al yugo metropolitano, pero nación- pueda establecer el sistema de impuestos que más le convenga, sin tener que pedir permiso a Madrid y a Bruselas? ¿Le satisface que sigamos siendo ultraperiféricos en vez de ciudadanos con identidad propia por pertenecer a un país libre? ¿Le gusta que lo sigan humillando en la Metrópoli ?porque los peninsulares se ríen de usted, y de la señora Oramas, a sus espaldas, cuando dicen que son españoles? y de paso humillen a la gente de su tierra? ¡Si son aborígenes isleños! ESA afirmación suya de que el sistema fiscal canario no sólo depende de Madrid sino también de la UE es lamentable. Más aún, es la llama que debe prender cuanto antes el cohete de la independencia. ¿Cómo es posible que usted acepte tan campante la ignominia de seguir dependiendo de los godos y de unos señores que están en Bruselas y que viven en un continente distinto al canario? ¿Cómo es posible, se lo volvemos a preguntar, que acepte ser ciudadano ultraperiférico? Usted, y muchos como usted, don Perestelo, van presumiendo de españoles aunque no lo son. Alardean de lo que no son. Sepa usted, sépanlo también los execrables amantes de la españolidad de estas Islas, los nacionalistas tibios, los teóricos del nacionalismo y cuantos se empeñan en perpetuar nuestra odiosa condición de colonia, que es hora de ir cambiando algunas cosas. Por ejemplo, ¿a cuenta de qué tiene que seguir considerándose al Teide como la montaña más alta de España, si no está en España? Ni siquiera está en Europa, que es el continente al que pertenece España, sino en África. Y lo mismo cabe decir de nuestros recursos. Lo señalaba en su artículo también del pasado jueves el colaborador de EL DÍA José A. Infante Burgos al manifestar, muy acertadamente, que ?Canarias posee unos importantes recursos estratégicos, comerciales, agrícolas, marítimos, turísticos? e incluso minerales, que no interesan en el modelo asignado o que explotan los capitales de fuera llenando sus bolsillos y, encima, haciéndonos ver que somos pobres en la necesidad de mendigar?. Esto es lo que quieren perpetuar nuestros hombres ?y nuestra mujer? en Madrid. Porque a los nacionalistas que tan alegremente practican la política pura en la capital metropolitana no les importa que nos hagan pasar por desheredados ultraperiféricos, cuando, como señala Infante Burgos, podríamos ser riquísimos. Y AQUÍ, un punto y aparte para hacer un llamamiento a la juventud, tanto la que estudia como la que trabaja. Incluso la que practica el botellón los fines de semana. A los jóvenes canarios les decimos desde estas páginas, las páginas de un periódico defensor ante todo de la libertad de su tierra, que no tienen por qué sentirse españoles. Es lógico que a veces, cuando ven por televisión un partido de fútbol de la selección española, se emocionen con la victoria de ese equipo. Pero deben entender que se trata sólo de un divertimento deportivo y no de algo que nos condicione como pueblo. La victoria de un deportista español no es el triunfo de un canario, sino de un peninsular. Cuando seamos un país libre tendremos nuestros propios representantes en todos los ámbitos; incluidos el deportivo. Los goles del Madrid y del Barcelona nos son ajenos por completo, salvo la afición que, como decimos, podamos sentir por el buen juego de esos conjuntos. Además, los equipos peninsulares de fútbol no se sienten cómodos cuando, disputando la liga española, han de desplazarse a Canarias. Saben que este Archipiélago no forma parte de España. Tiene hasta un huso horario distinto. ANIMAMOS también a esa juventud canaria a que exprese, en manifestaciones pacíficas, su deseo de vivir en un país independiente y con identidad propia en el mundo. A vivir con la dignidad de un canario, no con el encogimiento de un indígena tolerado en Madrid. Lo repetimos: sólo por decir en la Península que somos españoles nos convertimos en objeto de mofa. Y no sólo en España, sino en Europa y en todo el mundo, porque de sobra es conocido que Canarias no forma parte de España, sino que es una vergonzosa colonia española. En definitiva, el canario es un canario, no un español, de la misma forma que no es español, como decíamos antes, el Teide. Ni siquiera el Roque Nublo ?una piedra bastante desconocida, por cierto, en el mundo, pese a que en la tercera isla se creen mundiales del mundo mundial? es español sino canario; aunque esté en una isla que traiciona a Canarias para defender los intereses de los godos. Obtener la independencia es fácil siempre que gobiernen en España hombres sensatos, capaces de comprender que Canarias era una tierra habitada por un pueblo libre, con su civilización propia, antes de ser colonizado; antes de que sus islas fuesen vilmente invadidas por los godos y sus mercenarios. Por eso no queremos que se modifique, para perpetuarlo, un Estatuto de Autonomía que constituye una auténtica desvergüenza, pues prolonga nuestro sometimiento colonial. Queremos un nuevo Estatuto que sirva de transición hasta que alcancemos la ansiada independencia. Una soberanía que no nos impedirá seguir manteniendo buenas relaciones con España. Relaciones preferenciales en virtud de una lengua y cultura comunes, además de intereses económicos compartidos. Queremos ser amigos de los españoles, a pesar de que nos han estrangulado económicamente durante seis siglos. Independientes y amigos, no enemigos. PESE A TODO, parece que España no quiere ser nuestra amiga. De otra forma no se entiende el silencio sospechoso de los medios de comunicación españoles, que no han dicho ni pío del clamor independentista que ya suena en Canarias, mientras se ocupan a diario de la secesión vasca y catalana. Ese silencio resulta absurdo porque la independencia es irremediable. La juventud tiene la palabra, a la vista de que los nacionalistas teóricos siguen con sus tibiezas, como Juan Jesús Ayala ?el más duro cuando no se expresa de forma criptica?, a quien le decimos que en CC no existe el nacionalismo sino el egoísmo. Por eso apelamos a la juventud, siempre generosa y desprendida, para que tome el relevo sin demora en la lucha pacífica por la libertad de nuestro pueblo. No queremos concluir este editorial sin recordarle a López Aguilar y a Santiago Pérez, correveidiles políticos de Zapatero en Canarias, que dos socialistas de pro, además de amigos de esta Casa, como son Domingo Medina y Emilio Racionero, han tenido que darse de baja del PSOE porque no admiten el socialismo bolchevizante que quieren imponerles desde Madrid y Las Palmas. EL DÍA, pese a las denuncias y persecuciones de los socialistas, sigue publicando, por respeto a nuestros lectores, noticias relacionadas con el PSOE, aunque no se lo merece.