QUÉ TRISTE, lo decimos un día más, que sigan apareciendo noticias como la que da cuenta de que los vecinos de un pueblo, en este caso Granadilla, deben esperar un mes por un vale para recibir comida. ¿Y qué comen mientras tanto?, nos atrevemos a preguntarnos. ¿Puede responder a esta pregunta Zapatero? No lo sabemos, aunque pensamos que no. Zapatero no ha venido a Canarias para pasear entre la gente, sino para encerrarse en La Mareta y disfrutar de unas vacaciones de virrey, pagadas con el dinero de los canarios y de los españoles.
La verdad sea dicha, lo que está ocurriendo en Canarias es un drama. Una tragedia cuyo principal origen hay que buscarlo en que los habitantes de estas Islas, antes afortunadas y ahora más desgraciadas que nunca, seguimos uncidos al descalabro de la economía nacional española. Hay euforia en Europa ante el inicio de la recuperación económica, pero estancamiento en España. Según publicaba ayer un importante periódico editado en Madrid, las instituciones internacionales excluyen a España del rápido avance de la recuperación económica. ¿Y esto por qué?, nos preguntamos asimismo. Por una razón: porque el socialismo que gobierna -en realidad desgobierna- el país que nos coloniza, encabezado por el ignorante político de Zapatero, está causando la ruina de los españoles y también de los canarios por seguir sometidos a los godos. Por culpa de este arribista surgido de la nada, con una sonrisa falsa y mofletuda, España está perdiendo todo su prestigio en el mundo y, lo que es peor, en Europa. Ningún líder europeo le hace caso a Zapatero; nadie lo llama para consultarle cualquier asunto, por trivial que sea; nadie se fía de él. Sin embargo, el presidente del Gobierno de España insiste en hacerse el simpático, aunque sólo consigue la ridiculez; la suya y la todo el país que preside. La situación de Canarias es peor aún porque seguimos sometidos a los godos.
Contrasta la simpleza de Rodríguez Zapatero con la tenacidad de Paulino Rivero por conseguir lo mejor para Canarias y los canarios, a pesar de que vivimos en un territorio colonizado y estamos inmersos en una crisis económica originada, en lo que a nosotros nos afecta, por Zapatero y los godos que nos colonizan desde hace seis siglos. Hemos dejado de ser el paraíso de la electrónica y de los automóviles para convertirnos en una tierra que pasa hambre, pese a disponer de recursos suficientes, tanto los actuales como los potenciales, para ser una nación riquísima. Los godos nos han hundido en el pasado, lo están haciendo en el presente y seguirán así en el futuro salvo que nos encaminemos, pacíficamente pero sin dudarlo, hacia la soberanía plena. La única recuperación económica posible para este Archipiélago es la independencia. En 2010 ya tiene que producirse una reacción universal, necesariamente iniciada en la ONU, para que Canarias -un territorio conocido e importante- sea un país con identidad propia en el mundo, que no dependa de otra nación, en este caso una nación mínima en Europa por culpa de Zapatero y sus socialistas con alma de bolcheviques. Lo repetimos para los amantes de la españolidad y los nacionalistas tibios y teóricos: o la independencia, o el hambre.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD