Canarias
Versión para imprimir
Imprimir
SÁBADO, 5 DE SEPTIEMBRE DE 2009
ANTONIO CUBILLO FERREIRA *

Acercándonos a la independencia

LA MAYORÍA de los canarios ha ido tomando conciencia en los últimos 50 años, gracias a las luchas laborales de los años 57 al 62, a la creación de agrupaciones nacionalistas como Canarias Libre y MAC, en el año 61, después con la creación del MPAIAC, en 1964, en Argel, con la bandera de las Siete Estrellas Verdes, hoy bandera nacional, y con la heroica lucha por la independencia entre los años 1975 a 1980, impulsada por la radio "La Voz de Canarias Libre", que transmitía desde Argel, donde murieron algunos militantes y otros sufrieron prisión y torturas, y posteriormente, con la entrada en la escena política en 1986, en las Islas, del Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del MPAIAC, y últimamente por la innegable aportación histórica del periódico EL DÍA, el mayor y más leído en las Islas, que entre septiembre de 2007 y marzo de 2008 publicó el Anteproyecto de Constitución de la República Federal Canaria y ha continuado con una línea editorial que viene marcando el futuro de esta tierra colonizada y con una serie de entrevistas a independentistas en el dominical, donde se va despejando el futuro de esta colonia, tras seis siglos de dominación, por lo que se va viendo cuántos canarios van entrando en el independentismo.

Gracias a estas luchas y contribuciones, los conceptos de metrópoli, colonia africana, nación, soberanía y futuro republicano y federal han entrado en el lenguaje diario del pueblo, en radios y otros órganos de difusión, aunque en las Universidades canarias y colegios controlados por el colonialismo aún no han entrado en el lenguaje de los profesores, los cuales tienen miedo a perder sus puestos si los emplean. A pesar de estos avances, debemos señalar unas constantes negativas que debemos ir eliminando poco a poco, a saber:

a) Hay miedo de muchos que no saben oponerse valientemente a las incursiones falsamente culturales que representa la cultura decadente metropolitana, que sólo se impone por sus circunstancias político-económicas. Nuestro discurso, por el contrario, es afirmar que hay que abandonar rápidamente el viejo y carcomido navío de la metrópoli antes de que se hunda, y nosotros con él.

b) Las élites políticas canarias han sido deformadas por partidos políticos de la izquierda a la española (PSOE-PCE-IU, etc.) donde los conceptos de colonia, africanidad, panafricanismo, futuro republicano independiente y federal pero canario, socialismo canario, laicismo, etc. no han existido nunca de una manera dialéctica y progresista. Este último siglo, como consecuencia de que en 1898 España tuvo que largarse a la fuerza de Cuba y Filipinas, Madrid ordenó la españolización a ultranza de los canarios, inventando mitos como el del cañón "Tigre", que nunca disparó ni le quitó el brazo al almirante Nelson, sino que fue una bala de mosquetón (se cree que de un marino francés de "La Moutine"), pero había que crear nuevos mitos y que los canarios se olvidaran de los guanches y de sus luchas, al no tener los canarios potentes mecanismos de conservación de la cultura como tienen en Europa los vascos, catalanes, corsos y flamencos, o en África los coptos, o en Asia los kurdos. En los años 20 y 30, la mayoría de los jóvenes estudiantes españolizados se consideraban intelectuales españoles, y sus descendientes se consideraban ya como españoles y se fabricaban genealogías españolas, negando su canariedad e incluso se dedicaban a combatir o a reírse de la gente del pueblo y su manera de hablar.

c) Esta izquierda españolizada canaria emplea conceptos y mecanismos (¡lucha de clases!) que no se dan en las colonias y no se han dado cuenta aún de que en los territorios colonizados ser independentista tiene que incluir y aceptar a todos las patriotas que quieran luchar por la soberanía y por esta nación que va a nacer, sin distinción de clases o tendencias, pero que se comprometan con la lucha. Los intelectuales y grupos mal llamados élites pensantes no comprenden ni aceptan conceptos como el tamazight, lengua viva, actualmente hablada en el continente, que fue hablada por nuestros antepasados, ni se han dado cuenta de que nuestra sociedad y las clases populares han cambiado, sobre todo, en estos momentos de crisis económica, por seguir amarrados a España, cuando podemos mejorar nuestra situación si nos independizamos y nos lanzamos a convertirnos en nación libre e independiente, desarrollando nuestras riquezas sin el control de España.

d) Las Universidades, como la de La Laguna y Las Palmas, de vez en cuando han intentado analizar la situación colonial y sus consecuencias negativas en los estudios sobre nuestra historia reciente, pero no han profundizado en problemas como la influencia negativa de la familia Oramas en la economía tinerfeña, cuando el patrón de esta familia, Leoncio Oramas, que después fue presidente del Cabildo, tenía el monopolio de las guaguas coloradas, que no dejaba trabajar a los taxis del interior de la isla; después crea el monopolio de Iltesa, para acabar con las lecheras y hundir la ganadería canaria, importando leche en polvo y distribuyéndola como leche natural. Además, acabó con los fondos del Cabildo, con la fracasada presa de Tahodio y otros disparates más como la concesión de la explotación de la piedra pómez del Teide, y paro de contar. No se ha denunciado la españolización a ultranza que se comenzó en los años 60, tras las primeras luchas obreras y el nacionalismo incipiente, así como la introducción de toda clase de drogas por Madrid en Canarias para cargarse a la juventud o el desarrollo del pleito insular, que siempre fomentó Madrid desde tiempos de Fernando León y Castillo, marqués de Muni, a principios del pasado siglo, y continuado con los hombres políticos del stablishment, enviados a las Islas expresamente, como el abogado Olarte Cullen o los gobernadores de turno y canarios de servicio.

e) Nuestra historia, a la largo de los siglos, sus combates y luchas contra el invasor, y después el colonizador, ha sido escrita por españoles, canarios españolizados aservilados o por extranjeros. No ha habido visiones objetivas de los propios canarios rebelados o colonizados y explotados. Incluso los trabajos universitarios actuales adolecen de este defecto, salvo distinguidas excepciones, como el profesor A. José Farruja de la Rosa, que ha intentado romper este círculo vicioso. Otros estudios que han tratado cuestiones sociales modernas, que han afectado a grupos sociales típicos, como, por ejemplo, en Tenerife, la destrucción del barrio de El Cabo-Los Llanos, en la capital, no han hecho un análisis político de la cuestión para explicar el porqué del trasplante de este popular y luchador barrio a la periferia capitalina, decidida en los años 60 al 70, porque allí se había formado un núcleo proletario progresista que había tomado conciencia y había participado en las luchas que habíamos dirigido en las huelgas contra la Fábrica del Gas, la Carga Blanca del muelle, la Disa, la fábrica del jabón, contra la Refinería de petróleos, de la Papelera, participando como panaderos muchos del barrio, y porque veían los mandos con preocupación que se estaba llenando el barrio con una serie de pequeñas empresas y talleres y controlando los bares y restaurantes típicos de pescado. Así como que en aquellos años de miseria de finales de los 50, por ese barrio se desembarcaban las lanchas rápidas de los lancheros que traían de Tánger con cocinas, radios, tabaco, cervezas, whisky, ropas y, sobre todo, medicinas como la penicilina, lo que daba trabajo a casi todas las mujeres y chiquillos del barrio, escondiendo la mercancía de los lancheros. De ese barrio salían muchos marineros que iban en las lanchas rápidas y traían noticias de que Marruecos, que fue colonia francesa y española, se había convertido en un país independiente y esto daba que pensar a los canarios colonizados, y esto era peligroso. El franquismo, por informes del gobernador de la época, Ballesteros Gaibrois, dio órdenes de destruir este barrio y crear dos feos rascacielos modernos para albergar españoles y funcionarios enviados por la metrópoli y otros extranjeros, enviando a los habitantes del popular barrio a la periferia en diversos lugares y así acabar con este foco popular.

f) La diáspora canaria en América -salvo casos individuales conocidos, como Secundino Delgado en 1897, en Caracas durante un año, publicando "El Guanche" o, posteriormente, como hicieron unos patriotas en Cuba, en 1924, creando el PNC, Partido Nacionalista Canario en Cuba, que preconizaba allá la independencia- ha caído siempre en la trampa de las ayudas de las embajadas españolas y ha creado asociaciones y clubes, contando con los apoyos económicos de los consulados y embajadas. Esta diáspora ha sido incapaz de crear entidades económicas independientes y republicanas, así como grupos económicos fuertes, potentes y laicos, especie de lobbys financieros como existen en EEUU, con los irlandeses, judíos, kurdos, coptos, capaces de apoyar la independencia y denunciar el colonialismo español. Estas diásporas han caído en la trampa de falsos mitos fundadores, adorando a diferentes vírgenes de las islas, o tradiciones desvirtuadas por los propios españoles o canarios españolizados, desarrollando sólo músicas y bailes, olvidando los principios de una lucha eficaz a favor de la independencia, como hicieron canarios como el herreño Francisco de León o descendientes de mujeres canarias como Artigas, en Uruguay, Bolívar o José Martí, y cuantos canarios lucharon en América contra las fuerzas realistas españolas.

g) En las Islas, los llamados nacionalistas de Coalición Canaria, actualmente dominada por los popes y sectores europeístas con canarios de servicio que se pavonean en el mal llamado Parlamento o charlamento canario, no tienen en sus mandos superiores ningún interés en levantar la liebre de la independencia, o al menos "huronearla", ya que ello les privaría de la situación de medianeros y canarios de servicio de la cual se han aprovechado política, cultural y económicamente hasta ahora, repartiéndose el pastel con sus socios españoles, PP y PSOE, en eso que se llama la Tripartita, dominante en ese edificio parlamentario que la gente empieza a llamar la Nueva Bastilla, que hay que tomar y derribar para instalar nuestras libertades.

Todos estos defectos hacen que sea más difícil la lucha de los patriotas que estamos por la independencia, pero, a pesar de ello, los independentistas tenemos la idea-fuerza que representa la lucha por la independencia y por nuestra soberanía y, sobre todo, tenemos la materia gris que no tienen los colonialistas españoles y los canarios de servicio. Además, la actual sociedad postindustrial mundial nos permite salir al exterior y olvidar estos seis siglos de olvido de nuestra causa, con lo que compensamos nuestra falta de medios económicos. La opinión internacional puede ser movilizada en nuestro favor, pero debemos transmitir nuestros ideales y aspiraciones en idiomas como el inglés y el francés, dominantes hoy en día en el mundo.

* Presidente del Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del

Movimiento, MPAIAC

cnc@elguanche.net

cubilloantonio@hotmail.com

elguanche@elguanche.net

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.

eldia.es Dirección web de la noticia: