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S. RIGOLLE

El pintor internacional Jesús Oramas ha clausurado su festival de arte en Oostende

25/ago/09 07:16
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ES UNA PANORÁMICA GENERAL de las creaciones de su larga trayectoria artística. Miles de personas pudieron contemplar las obras del pintor canario Jesús Oramas, quien dice que nació para pintar, como las aves para volar.

La práctica en el realismo de Oramas no parte de la realidad ni incide en ella. Su obra se desarrolla en un plano ideal, precisamente por su sentido de la objetividad cambiante, es decir, que no se limita a copiarla fielmente. Siendo un hecho real la rica obra oramesca que a veces parte del sueño y el contacto con la vida, simplificando y dividiendo el acabado de su obra, así que con la relajación de la rígida y académica armazón, que en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, allá por 1958, con un profesorado ya maduro, Jesús Oramas se endureció, creando su criterio propio sin confusión.

Jesús Oramas es un artista riguroso, exigente y puntual en todo, con los demás y consigo mismo, luchador nato que nunca se amilana ante situaciones adversas, hasta rematar la tarea emprendida debida a su filosofía y psicología personal. Gracias a esto ha podido equilibrar la libertad que todas las artes requieren.

El Sr. Oramas, como le llaman aquí, me comenta que cada hombre lleva entrañada su propia capacidad intelectiva y su libertad de autodeterminación.

Para este pintor tinerfeño, los años no pasan con una carga negativa, al contrario, en su medio siglo de Arte los éxitos le han colmado en los avatares de la vida.

La exposición retrospectiva del pintor orotavense es una representación de todos los caminos del pasado y que va dejando huellas del porvenir. Ante sus cuadros nos damos cuenta de la evolución de sus estilos y técnicas, la apreciación directa de los contrastes entre un arte eminentemente visual y otro que logra una superrealidad en las expresiones de la actividad mental del subconsciente.

En la clausura, abrió el turno de intervenciones la pintora Manette Loquet, que habló de la persona entrañable y querida Jesús María Álvarez Oramas, su pintor tinerfeño. Para un público internacional que visitó la exposición de la clausura, las palabras de la comisaria Manette conmovieron a los espectadores al comentar la biografía de quién es Jesús Oramas. Sus anécdotas vividas son variadísimas y de gran interés para la historia del Arte, cuyo comentario se ha celebrado en cinco idiomas, porque Oostende es ciudad cosmopolita, muy rica en cultura, siendo el motivo que las palabras de clausura de la retrospectiva del pintor Jesús Oramas hayan sido en neerlandés, inglés, francés, español y alemán.

Un documento para la historia es el mural que se ha dedicado por el día de su nacimiento, donde están la hora, día, mes y el año que vino a este maravilloso planeta, que es la Tierra.

Es una pintura donde las tonalidades del mar carecen de monotonía y las gaviotas dan la bienvenida al pintor orotavense. Un despertador que marca la hora que vino al mundo y una botella flotando en el océano Atlántico con un mensaje de notas musicales para el acordeón. El texto de la letra es: "Pintor nacido en mi tierra. Islas Canarias".

"Revuelo de peces", un cuadro de gran valor pictórico, ejecutado en una rica gama de grises mezclados en tonos rosas en el bullicio de la pesca, que el pintor Jesús Oramas había realizado en los tiempos que vivió en Helsingor, Dinamarca, siendo de una gran elaboración pictórica pasada y traspasada por una retina; y por la diafanidad de su pretensión podemos compararla al cielo gris de París en los meses de otoño.

Las obras seleccionadas en la exposición de Jesús Oramas son una resurrección de estilos y técnicas que el artista lleva en su más profundo ímpetu.

¿Quién es Oramas, cómo es Oramas? Es el comienzo del diálogo con el pintor de Tenerife del Archipiélago Canario. Ha sido interesantísimo por tantas y variadas anécdotas vividas en su trayectoria artística.

Me dice que en los años que vivió en París conoció al pintor Salvador Dalí en el año 1969, en la misma época del viaje espacial a la conquista de nuestra luna por los americanos. Jesús Oramas, gran admirador de la luna, una semana más tarde realizó su obra surrealista titulada "Paseo sobre la luna", cuadro que le mostró a su amigo S. Dalí, el cual le dedicó la frase "Tú, Oramas, marchas por muy buen camino en las artes plásticas". De este modo, fue seleccionado a participar en la exposición internacional de pintura en el Gran Palacio de París.

Jesús Oramas, gran amante de la naturaleza, me relata con entusiasmo y alegría el momento y el lugar en que conoció al cosmonauta Edwin Aldrin. Fue en Montmartre, en su Place de Tertre, en la ciudad de la luz, donde pintaría durante muchos años.

Como a Jesús Oramas le encanta pintar al aire libre, es lógico que de cuando en cuando sea sorprendido por los agentes atmosféricos. Una vez, pintando una panorámica de los tejados en París, tuvo que sujetar su caballete con hilos de hierro, debido al temporal de viento que lo sorprendió.

Una noche en su casa de la Rue Tardieu, en un quinto piso, donde tenía su estudio con un pequeño balcón que divisaba los jardines del Sagrado Corazón, en unos minutos de observación de las tonalidades de las nubes, aparecieron truenos y relámpagos, provocando unos cañonazos enormes, un ruido que imposibilitaba agarrar el sueño. El pintor Jesús Oramas se pasó toda la noche fuma que te fuma, desvelado.

Este pintor me cuenta lo que él ha gozado observando las montañas, los mares, la flora... y a veces estas maravillas nos brindan algunas sorpresas. Una de ellas fue en el norte de mi isla de Tenerife, cuando estaba disfrutando del movimiento del oleaje. Una ola muy alta de unos veinte metros de altura me tiró al suelo. Esto me sucedió -comenta- más o menos a las once menos cuarto de la noche.

Estuve en el observatorio de Izaña en Tenerife a las dos de la mañana -señala- para poder observar el cielo completamente lleno de estrellas. Ellas, de unos doce centímetros de diámetro, fueron un espectáculo que no olvidaré jamás en mi vida.

El orotavense pintor Jesús Oramas espera con una gran ilusión el regreso a la Tierra del cosmonauta belga Franc de Winne. Asimismo, me gustaría resaltar el fervor que Oramas siente por el Santo Hermano Pedro, a quien reza para que este cosmonauta tenga un viaje feliz y una vez que se encuentre en Bélgica poder felicitarlo.

Desde estas líneas felicito al pintor Jesús Oramas por su arte y su carácter especial por la Humanidad. Que Dios lo tenga muchos años con nosotros.

Oostende, julio 2009

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