Los entrenadores se explican
Los entrenadores de la A.D. Chincanayro y responsables de los entrenamientos de los jugadores de dicho club se dirigen a Vds. para explicarles la situación que nos ha llevado a tomar la drástica decisión de dimitir y abandonar todos los entrenamientos antes de que finalice la presente temporada.
Desde inicios de esta temporada estamos siendo sometidos a críticas personales y deportivas por miembros de la Junta Directiva de dicho club. Esta situación se ha ido prolongando en tiempo y forma, pero siempre hemos pensado que lo importante para nosotros era mantener el colectivo de niños para que se fuesen formando y adquiriendo una cultura de trabajo en grupo. Deben comprender que esto es un trabajo lento y que sólo con el tiempo se pueden ir viendo los progresos; creemos que no es correcto marcarse objetivos sólo deportivos pues nunca llega a buen fin.
El miércoles 3 de junio, a petición del director deportivo del club, realizamos la reunión de planificación para la próxima temporada, donde se trataron temas exclusivamente deportivos, pero cuál fue nuestra sorpresa que mientras estábamos reunidos el presidente hacía críticas destructivas, tales como "no sé qué hacen reunidos si no tienen puñetera idea; no saben entrenar ni educar a los niños; no aprenden nada con ellos". Pese a ello continuamos en reunión, pero se tomó la decisión de que David, actual presidente del club, se personara en la reunión y diera las explicaciones oportunas. Al personarse continuó con la misma tónica y las mismas expresiones. En ese momento se tomó la decisión de levantarnos e irnos sin mediar nada más.
Queremos aclarar que el presidente no ha echado a ningún entrenador, en especial como dice a Lolo y Ruyman, los cuales creemos que han realizado un buen trabajo, uno por la veteranía y otro por la juventud, ocupándose de recuperar jugadores y atenderlos debidamente, pero esto parece no gustarle al directivo Vicente, que, como no se le sigue el juego y se le dicen las cosas claras, pretende desprestigiar a las personas destruyendo el trabajo bien realizado sólo para poder entrenar él y continuar haciendo lo que le viene en gana.
Sólo Vds., como padres, pueden valorar el cambio que se ha ido produciendo este año pese a algunos inconvenientes que con el tiempo se pueden ir solucionando, pero, al parecer, actuar claro y con rectitud parece no estar al alcance de algunos directivos del club.
Los entrenadores del club
Vacaciones paulinas en Lanzarote
He visto estos días en la prensa canaria, e incluso en el ABC, la foto del presidente del Gobierno canario haciendo "footing" en Puerto Calero, Lanzarote. Me he quedado bastante molesto pues pensaba que don Paulino, como mínimo, iba a pasar sus vacaciones en La Palma, donde se ha sufrido una gran catástrofe ecológica con los incendios; por lo menos la gente de la isla hubiera apreciado el gesto. Pero no, don Paulino, sabiendo que el presidente del Gobierno de la metrópoli, Sr. Rodríguez Zapatero, está pasando sus vacaciones en Lanzarote, va a Puerto Calero a ver si por casualidad se encuentra en sus paseos con el jefe del Gobierno colonial, o lo llama a La Mareta un día para comer o correr juntos.
A muchos canarios nos ha molestado esta falta de delicadeza de este canario que provisionalmente nos representa y que deja a los canarios como limosneros ante el jefe español, que viene a la colonia en sus veraneos. He leído un artículo estos días en ese periódico, el 12.08.09, firmado por el Sr. A. Cubillo sobre la verdad sobre el origen del palacio de La Mareta y el tráfico de armas, y pienso que el Sr. Paulino también lo habría leído, donde se explica el origen de ese palacete, relacionado con el tráfico de armas españolas en la guerra Irán-Irak y cómo se pagaron comisiones por la empresa de armamento y explosivos Río Tinto y otras, así como todo el dinero sucio que se lavó en Lanzarote en aquellos años 80, de donde se explica el origen corrupto de la construcción e historia de La Mareta, cosa que todo el mundo sabe en la isla. Esperamos, pues, que don Paulino no acepte una cita a almorzar en La Mareta, si el jefe español le invita, ni tampoco a hacer "footing" en sus alrededores, pues justificaría antecedentes denunciados sobre La Mareta y se inclinaría ante el gran jefe colonial.
L.B.D.
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