TE QUEDASTE ALLÍ PENSATIVO, te sumiste en un largo sueño, ¿dime qué pensabas? Es que acaso ya veías el coro de "turupiales" que guiaban el sendero de "esa luna que amanece alumbrando pueblos tristes"; y por qué "Caramba" te marchaste tan pronto, aún cuando teníamos tantas cosas por conversar y qué vamos a hacer "Ahora" con esas "Gotas del Recuerdo", cuando nuestros ojos están como "el invierno cuando se prende de las hojas, y amanecen charquitos en el patio". Todos estamos muy tristes, como "ese mar que parece como si supiera" lo que sentimos cuando nos demos cuenta de que ya no estás. "Caramba", por qué quisiste ir a pasear tan pronto en el espacio que la divina providencia nos guarda para cuando llegue el día. Y es ese mar que en la distancia no nos permite abrazar tu calidez, tu risa cantarina y disfrutar de "tus amargos de mandarina".
Es difícil entender que ya no estás, pero sigue tu imperecedera obra poético musical, que trascenderá de generación en generación, como los grandes trovadores. Interpretar tu obra establece una meta que atraviesa los espacios del contexto cultural de un poeta con sus variables en el tiempo, eso fuiste Otilio Galíndez, el poeta venezolano, del cual la ciudad de Yaritagua, estado Yaracuy, tu tierra natal, se enorgullece hoy, en tu ausencia. Orgullo de tener a uno de los compositores mas excelsos de la música popular de Venezuela, motivo por el cual serás referencia obligada en la educación de la música popular de nuestro país. Partiste sin decir nada, nos sorprendiste cuando la aurora esperaba que siguieras componiendo cosas tan bonitas. Un pueblo que no dejará de cantar tus canciones para dormir a sus tripones "Mi Tripón". Hoy, escuchando tus hermosas canciones, me dije: tus intérpretes de aquilatada trayectoria, reconocidos nacional e internacionalmente, como Nancy Toro, Oscar De León, Lilia Vera, Miguel Ángel Bosch, Pablo Milanés, Mercedes Sosa, Cecilia Todd, Jesús Sevillano, Fernando Contreras, Geraldo Arrieche, Maria Teresa Chacín, Ilan Chester, y otros, hicieron goce de la diosa Euterpe, para entrar en los arpegios del Olimpo y deleitarse con tus armónicos acordes y la singularidad de tu registro, desde lo más grave hasta lo más agudo. Entendieron, asimismo, el mensaje de tu inspiración poético musical, que hasta nos llevó a crear el término Otiliano, el cual se hizo necesario utilizar, para sentir la magia de tus imágenes y tus tonalidades. Recuerdo tus manifiestos deseos de conocer este viejo mundo, al otro lado del Atlántico, y por ello te inspiraste en la pieza, Los No descubiertos, querías cantar folías y malagueñas, disfrutabas sin igual al escucharlas y te hacías eco de los antecedentes de nuestros géneros musicales para componer algo, en el que el cuatro y el timple hicieran armonía de tus agraciados acordes. Segura estoy de que un gran coro de ángeles te espera para entonar tus melodiosas notas y tu profunda y sublime poesía, que siempre tocará nuestra alma. Sé que continuaremos algún día la segunda parte de mi libro "Poesía y Música Popular de Venezuela- Otilio Galíndez", "allá donde besitos de sal recibe el cielo, como lo expresas en tu canción Catiera".
Otilio no lloramos tu partida, porque estás con nosotros, lloramos tu ausencia, pero nada más te pido, si el adiós llegara, lo hagas "En silencio"; y en silencio partiste "Los pueblos tristes" están muy tristes, pero ese tu pueblo elevará una plegaria por ti, por el poeta, por el amigo. Siempre estarás presente? ¿Cómo olvidarte?
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