ÁLVARO MORALES, Tenerife
Lejos de resignarse y flaquear en sus reivindicaciones tras lo ocurrido en el último pleno de El Rosario, la asociación de vecinos Altabaiba sigue dispuesta a intentar por todos los medios que el nuevo parque periurbano que se construye junto al colegio alemán no se convierta en un referente para "la drogadicción, el abandono, los graffiteros y los restos de condones". Eso es lo que temen si, como vienen exigiendo desde hace meses, el proyecto no se modifica o amplía para que incluya un local social, aseos, servicios para perros, puntos de toma de agua, quiosco, un paseo, jardines y un parque infantil, entre otras cosas.
Tras la insinuación que hizo la portavoz del gobierno local, Ana Lupe Mora (PSC), de que la visión de esta entidad puede corresponder sólo a su presidente, Ramón Rizo, una decena de vecinos se reunió en la mañana de ayer en la zona donde se ejecutan las obras para demostrar que su postura es la mayoritaria entre los residentes de la zona. De hecho, retan al gobierno local y al concejal del PP Ángel Fuentes, que respaldó las tesis del PSC de mantener el proyecto sin cambios en contra de la opinión de su compañero José Manuel Medina, a que les presentan "a esos vecinos que dicen que respaldan lo previsto".
Rizo recalcó ayer que, pese a tratarse de horas laborales, la presencia de una decena de vecinos demuestra que la opinión es otra, al tiempo que recuerda que su entidad cuenta con unos 200 socios que respaldan de forma mayoritaria las líneas de la directiva.
Los vecinos insisten en sus críticas a la falta de participación y comunicación para consensuar este proyecto, del que no entienden muchas cuestiones. La principal, el propio presupuesto, fijado en 969.000 euros, una cifra que, a su juicio, resulta un "clarísimo despilfarro. Habría que traer a diversas empresas de aquí para ver qué cobrarían por esta actuación", comenta un residente conocedor del mundo de la construcción.
Tampoco comprenden el modo en que se está ejecutando el parque, "casi sin estructuras de acero ni impermeabilización, por lo menos de momento, y sólo con piedras y revuelto". Asimismo, dudan de que se haya acertado con la hondura del recinto en una zona de gran pendiente, lo que asemeja al parque con un teatro romano o griego que, en su opinión, no es nada acorde con el lugar.
Sin embargo, lo que más temen es el resultado final y que se haya desaprovechado una ocasión única para disponer de un recinto con unos servicios adecuados y alicientes para todas las edades. En este sentido, no entienden cómo, pese a que el municipio carece de locales sociales y el ayuntamiento paga alquileres por dependencias para talleres y otras prestaciones, no se aprovecha para construir una sede vecinal que dinamice la zona.
El gobierno lamenta que estas propuestas lleguen demasiado tarde por tratarse de unas obras del Plan Zapatero que tenían que licitarse con celeridad en enero. Los vecinos, por el contrario, aseguran que nunca dispusieron de información ni se les dio la oportunidad de consensuar las obras y los contenidos del parque.
La asociación Altabaiba cuenta también con el respaldo de IR-Verdes y CC, tal y como quedó evidenciado en el último pleno.
Tal y como subrayaron ayer diversos vecinos, más allá de que se pueda o no modificar y ampliar el parque, el proyecto es en sí mismo muy discutible solamente por el presupuesto, "ya que esta zona tiene otras necesidades más perentorias, como mejorar las vías, y gastar un millón de euros en esto no es la mejor elección".
Como en otros muchos ámbitos de la vida, cuestión de prioridades.
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