Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

ANTONIO ALARCÓ *

Gobernar sin interesarse por lo que preocupa a los españoles

2/ago/09 07:48
Compartir
Edición impresa .

Al analizar los resultados del Barómetro de julio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), he recordado aquella premisa de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo", bajo la que gobernaban los monarcas del Despotismo Ilustrado del siglo XVIII, siguiendo una, en mi opinión, equivocada concepción paternalista del Estado.

Al leer estos datos compruebo, una vez más, el rumbo errante que desde hace meses mantiene el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Confirmo que el Ejecutivo socialista carece de una estrategia clara y, lo que es aún más grave, gobierna sin tener en cuenta los verdaderos intereses y preocupaciones de los ciudadanos de este país.

Esta encuesta refleja con claridad que el paro se ha convertido en el principal problema de los españoles, o, al menos, así lo manifiesta el 53% de la población. El paro y los asuntos de índole económica. Sin embargo, todavía no hemos visto que el Gobierno del Estado haya adoptado las medidas necesarias y lo suficientemente efectivas como para atajar o, en su caso, aminorar la actual situación de crisis que ha supuesto la ruptura de miles de proyectos vitales para muchas familias españolas. Más en Canarias, donde el desempleo afecta ya a una de cada cuatro personas.

Asimismo, estos datos indican que la gran mayoría de los españoles no consigue ver los famosos "brotes verdes" de los que en su día habló la ministra de Economía, Elena Salgado, ni comparte su interesado optimismo. De hecho, el 63,1% de los ciudadanos españoles considera que dentro de un año estaremos igual o peor que ahora, a la vez que el 62,7% considera que la situación económica es peor que hace 365 días.

Los datos del CIS no sólo revelan la distancia que separa al Gobierno de la ciudadanía, sino también nos permiten demostrarle al Ejecutivo socialista y a su presidente que los españoles no son tontos y que no se les puede tratar como tales, haciéndoles creer, primero, que no había ninguna crisis y, después, cuando la realidad se hizo evidente, aminorando sus efectos.

Por ello, los españoles han suspendido a todos y a cada uno de los ministros, además de a Rodríguez Zapatero, cuya gestión fue calificada de mala o muy mala por el 40% de los encuestados. Una muestra más del hartazgo de la población ante la falta de soluciones y propuestas para salir de la crisis.

Para superar esta situación resulta fundamental ayudar a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos, que crean el 80% de los puestos de trabajo del país. Sin embargo, Zapatero demoniza a los empresarios como si fueran los culpables de la crisis cuando no lo son. En estos momentos, también es básico ayudar a la mejor pyme del país, que son las familias. Si no existieran habría que inventarlas porque resultan imprescindibles desde el punto de vista económico.

Está claro. Los ciudadanos han dejado de creer en el PSOE y en José Luis Rodríguez Zapatero (el 67% de la población manifiesta que tiene poca o ninguna confianza en el presidente del Gobierno), y esto ha tenido un efecto directo en su intención de voto. De hecho, los datos del citado barómetro reflejan cómo por primera vez desde 2004 el Partido Popular ha adelantado al PSOE en esta variable. Cierto es que la diferencia no es exagerada, aunque probablemente sea mucho mayor, ya que los resultados pueden haber sufrido algún tipo de maquillaje antes de hacerse públicos.

Oficialmente les separa 1,2 puntos porcentuales, pues el PP obtiene un voto estimado del 40,2% de la población y el PSOE del 39%. Una distancia pequeña, pero reveladora de una importante transformación. Estos datos suponen que el cambio del actual ciclo político, que comenzó con la victoria del PP en las pasadas elecciones europeas, se ha afianzado.

Esta consolidación se ha logrado a pesar de la campaña de desgaste y acoso que en los últimos meses ha sufrido el Partido Popular a nivel nacional y en la que se ha hecho una utilización torticera de los instrumentos del Estado con el único objetivo de destruir a la oposición. De hecho, cuando el CIS pregunta por la situación política general de España, la mayoría de los encuestados, a pesar de calificarla de regular, considera que está igual que hace un año y que seguirá así durante el próximo.

En definitiva, este vuelco estadístico en el que el PP crece en detrimento del PSOE permite concluir que la población ha comenzado a ver quiénes estamos más interesados por hacer propuestas alternativas que permitan resolver los problemas que les afectan directamente, como el paro o la crisis económica, y quiénes en hacerse constantes lavados de cara.

Tristemente, hoy no nos podemos quedar al margen de los dos vergonzosos y detestables atentados terroristas que hemos sufrido esta semana. Y, aunque ahora hay que estar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sin fisuras, no podemos dejar de decir que ETA siempre ha sido la misma y, por lo tanto, los métodos para combatirla siguen siendo los mismos. Con ETA sólo es posible una conversación: cuándo y cómo deja las armas sin pedir nada a cambio. Nunca ha habido en esta banda terrorista un hombre de paz.

* Senador del Partido Popular por la isla de Tenerife, vicepresidente del Cabildo

y consejero de Sanidad

y Universidad

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: