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EFE, Teherán
Un brote de meningitis ha surgido en los centros penitenciarios en que están encarcelados centenares de jóvenes iraníes por protestar contra los resultados de las elecciones del pasado junio, informó ayer un periódico reformista iraní.
El periódico "Etemad Meli" (la confianza nacional), informó de que Mohsen Ruholamini, de 24 años, y Mohamad Kamrani, de 25, murieron en las cárceles de Teherán por una inflamación de los meninges a causa de una fuerte infección.
El rotativo, cercano al ex candidato para las presidenciales del pasado 12 de junio, Mahdi Karrubi, afirmó que las recientes declaraciones de Abdulhosein Ruholamini, médico y padre de Mohsen, quien también fue asesor del candidato Mohsen Rezai en las elecciones, han elevado las preocupaciones de los familiares de los detenidos durante las manifestaciones postelectorales en Teherán.
"El ministro de la Sanidad, Bahger Lankarani, quien había venido a mi casa para dar el pésame, me dijo que este ministerio había enviado 2.000 ampollas de penicilina a los cárceles de Teherán durante los últimos días", dijo Abdulhosein Roholamini, en declaraciones que se han publicado en muchas web en los últimos días.
El periódico iraní indicó asimismo que el director de los cárceles de la provincia de Teherán, Sohrab Soleimani, había anunciado por su parte que los dos jóvenes iraníes habían fallecido presuntamente de meningitis, del que padecían antes de estar encarcelados en los cárceles de Teherán.
Sin embargo, el doctor Masud Pezeshkian, ex ministro de Sanidad y actual miembro de la comisión de Sanidad del Parlamento islámico de Irán, afirmó al "Etemad Meli" que ninguno de los dos víctimas padecía anteriormente esta enfermedad.
"Nuestra pregunta a las autoridades no es si estos dos murieron por meningitis o no, nuestra pregunta es dónde mantuvieron a estos dos para que la infección llegara hasta sus cerebros", precisó Pezeshkian al periódico.
En cuanto al envío de ampollas de penicilina estos días a cárceles de Teherán, Pezeshkian dijo que no se trata de un gesto ilegal, sin embargo es uno que demuestra que las condiciones higiénicas no se cumplen en los cárceles.
Versiones no confirmadas hablan de las condiciones penosas de los cárceles donde se guardan a los prisioneros que fueron detenidos durante las manifestaciones.
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