El CES, como contribución al debate abierto por el Ejecutivo autónomo para reformular el REF, señala que los instrumentos que forman el actual marco jurídico e institucional del mismo, tal como están diseñados, no han bastado para paliar la excesiva dependencia que tiene la economía insular de un escaso número de productos. "Esto se comprende fácilmente si tenemos en cuenta que las dos figuras del REF que más intensamente han sido utilizadas, la RIC y la DIC, no cuentan con los incentivos adecuados para que las empresas realicen sus inversiones en nuevos sectores productivos. Primero porque los sectores que más ganan cuota de mercado son los que más pueden hacer uso de ellas. Segundo porque existe una tendencia natural a que las empresas reinviertan sus beneficios en el mismo sector en el que ya operan", apostilla. Una cuestión que se plantea como problemática dentro del esquema productivo de las Islas y sobre la que existe abundante bibliografía desde los años setenta es la escasa patrimonialización de las empresas. De hecho, los incentivos a la inversión, tan importantes en el REF, son el producto de un intento de paliar este problema concreto de la estructura económica. Y, ahora, en el marco del debate sobre la reformulación del REF impulsada por los poderes públicos, los empresarios plantean combinar medidas procíclicas y anticíclicas con un respaldo normativo constitucional y una financiación propia y ajena que permita el crecimiento económico y la creación de empleo en Canarias.