EFE, Roma (Italia)
Un extraordinario Rafa Muñoz se metió ayer en la final de los 50 metros mariposa con el mejor tiempo de los clasificados y superó al subcampeón olímpico de los 100, el serbio Milorad Cavic, que hoy será su principal rival en la pelea por la medalla de oro.
Hacía tanto que un español no nadaba una final de un Mundial por la calle cuatro, la de los mejores, que nadie es capaz de decir quién fue el último que lo hizo. Probablemente esto no ocurría desde que Martín López-Zubero ganara la medalla de oro en esta misma piscina del Foro Itálico de Roma en los 200 metros espalda en 1994. Hace seis años, desde que lo hiciera Nina Zivanveskaya en los 50 espalda en Barcelona 2003, que España no gana un campeonato del mundo de natación.
En Roma 2009, Muñoz y Cavic ya habían rebajado el récord de los campeonatos, 22.90, en las series de la mañana, pero por la tarde, en las semifinales, el español fue el único que pudo con él y se acercó al 22.43 a la mejor marca del mundo que tiene él mismo desde abril de este año en Málaga.
Muñoz calcula que hoy en la final habrá al menos seis nadadores que acabarán por debajo de los 23 segundos. El nadador de Córdoba, de 21 años, dijo: "Mi pronóstico es los seis primeros por debajo de los 23 segundos. Estoy tranquilo, (me imagino) una llegada apretada entre Cavic y yo, tocando yo primero, por el tema ese de que en Pekín fue segundo, y haciendo récord del mundo".
Por otra parte, Michael Phelps estrenó su palmarés en los Mundiales de Roma, al imponerse el equipo de los Estados Unidos en el relevo 4x100 libre, en la primera jornada en la piscina olímpica del Foro Itálico en la que cayeron seis récords del mundo
La secuencia de mejores marcas mundiales que hubo en menos de dos horas es la siguiente: dos en los 400 metros libre, el masculino, el alemán Paul Biedermann, y el femenino, la italiana Federica Pellegrini; los 200 estilos, la estadounidense Ariana Kukors; los 100 mariposa, la sueca Sarah Sjosrom; los 100 libre, la alemana Britta Stefen; y Holanda en el relevo 4x100 femeninos. Cinco de los récords fueron en categoría femenina.
Esta serie dio la razón a la nueva normativa de la Federación Internacional de Natación (FINA), que quiere que a partir del 1 de enero de 2010 todos los bañadores sean de material textil y vuelva a formas más tradicionales. La FINA aprobó el pasado sábado en Roma unas normas en esa dirección. La caída de un récord del mundo apenas provocó el griterío del público, a no ser que la protagonista del mismo fuera la italiana Federica Pellegrini.
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