EFE, Teherán Las fuerzas de la policía iraní y del Basij (milicia islámica) detuvieron ayer en Teherán a decenas de personas que se manifestaban en las calles de la capital, al mismo tiempo que impidieron numerosas concentraciones en las principales plazas de la ciudad convocadas en protesta por los "fraudulentos" resultados de las elecciones del 12 de junio que dieron la victoria el actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, y la actitud represora del régimen.