Santiago Pérez nunca ha hecho nada en política. Consejero del Cabildo de Tenerife en un par de etapas, concejal de La Laguna y parlamentario regional. Este es su bagaje político. En la Universidad no ha pasado de profesor asociado, no ha hecho el doctorado; no ha destacado, pues, ni en la docencia ni en la política.
En la época de Franco (que es de lo que presumen los socialistas que alguna vez corrieron delante de los guardias) él dice que tuvo que ocultarse porque lo querían meter en la cárcel, pero no hay suficientes datos sobre eso. Y en baloncesto fue un jugador mediocre, aunque se daba mucha importancia. De Los Sabandeños salió con el rabo entre las piernas.
Santiago Pérez siempre se ha quedado en la mitad en todo. Ahora le recrimina a Jerónimo Saavedra que éste haya dicho que es preciso que el PSC-PSOE se acerque a Coalición Canaria. Pues que hable con Rodríguez Zapatero y le pregunte qué ha hecho el PSOE de Madrid. Que le pregunte a la Niña Oramas si el PSOE le ha tirado los tejos o no.
Lo que no es normal, señor Pérez, es que el PSOE de Madrid se acerque a los nacionalistas canarios y luego venga su amiguete Aguilar a estropearlo todo en Canarias con discursos incendiarios. Y tampoco es normal que a Santiago Pérez le parezca todo mal, desde el hecho de que el mundo sea redondo a que Jerónimo diga que es preciso acercarse a CC para que el PP no pueda un día gobernar en Canarias. Parece mentira que Santiago Pérez sea tan bruto.
Hasta que en el PSOE canario la gente no se ponga de acuerdo, malo. Pérez y Aguilar, que han hecho tándem de perdedores, son los que enfoguetan a los socialistas más calurosos a que sigan la política del "no a todo". Jamás están de acuerdo con nada, todo lo cuestionan, no cambian una idea que tuvieron un día, no son capaces de evolucionar, no son nada prácticos y además se han convertido en perdedores natos.
Con frecuencia utilizan unos medios informativos de cuestionada línea para vociferar contra los demás como metralletas, sin ver más allá de sus propias narices. Sacan a relucir su condición de mediocres para hacer la política de bajos fondos que tiene paralizada a la Isla y son los precursores del "no a todo", de la oposición por la oposición, del hundimiento de Tenerife porque sí. Chiquito dúo este de Pérez y Aguilar, uno tirando para ninguna parte y el otro tirando para Canaria, la tercera isla, la isla del secarral. Váyanse por ahí.
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