EL DÍA, S/C de Tenerife
Son cada vez más numerosas y heterogéneas. La oferta de campamentos urbanos y escuelas de verano se ha multiplicado exponencialmente en los últimos años ante la creciente necesidad de las familias de encontrar una respuesta a una inquietud que, de manera invariable, surge cuando se aproxima el verano: ¿qué hacer con los niños cuando ha terminado el colegio pero permanecen las obligaciones laborales de los padres?
En Canarias, centros privados, administraciones públicas -sobre todo ayuntamientos- y empresas son los principales promotores de estas iniciativas que combina lo educativo con lo lúdico y que se han convertido en un elemento indisociable de las fechas estivales, tanto como lo son, para la educación superior, las universidades y aulas de verano.
En Tenerife, la "decana" de estas escuelas es la que acoge el colegio La Salle de Santa Cruz, organizado conjuntamente con la empresa Signo Servicios Educativos. También es, probablemente, la más concurrida. Alrededor de cuatrocientos niños de entre tres y doce años de edad se dan cita cada verano en las instalaciones del centro capitalino para disfrutar de actividades de todo tipo, en las que el deporte tiene un protagonismo especial. La edición de este año comenzó el pasado 24 de junio y finalizará el 31 de julio.
"El entorno no es el más favorable, porque es el colegio donde la mayoría de los niños pasa la mayor parte del año. Por eso hay que programar actividades totalmente distintas a las habituales", explica Antonio Palenzuela, coordinador de la escuela. De hecho, cuando EL DÍA visita el colegio -un viernes-, los chicos están viviendo una experiencia nueva: una fiesta con caballos. "Muchos no han visto nunca un caballo y otros no lo han tocado y, menos aún, han montado en uno", comenta Palenzuela.
Los niños se dividen en dos grupos: uno para los de entre tres y seis años y otro para los de entre siete y doce. Las actividades están diseñadas específicamente en función del nivel del que se trate. Las de los pequeños tienen un carácter marcadamente educativo, que también está presente en el caso de los mayores, quienes todos los días realizan una hora de tutoría y otra de inglés.
La oferta deportiva incluye, entre otras prácticas, natación, baloncesto, fútbol sala, balonmano, voleibol, mountain bike, tiro con arco, béisbol, esgrima, petanca, montañismo, artes marciales, ajedrez y juegos y deportes autóctonos, así como deportes alternativos, como indicas, parkour o diábolo.
Contrariamente a lo que hubiera podido esperarse, la crisis económica no ha afectado demasiado a los niveles de participación, asegura Antonio Palenzuela. La razón, apuntan los organizadores, tiene que ver con la flexibilidad en duración y horarios -y también en precios- de las actividades. Así, los niños pueden asistir desde un mínimo de dos semanas hasta un máximo de seis, en horario completo o parcial. Las tarifas pueden oscilar entre un mínimo de 131 euros y un máximo de 438.
Educación en valores
Una parte importante de los objetivos de esta escuela de verano tiene que ver con la transmisión de valores, lo que exige de las 35 personas que trabajan en ella una buena preparación y una actitud digna de imitación. "Tenemos que ser un buen ejemplo para los niños", rezan las instrucciones y observaciones que cada día, antes de comenzar a desarrollar su labor, reciben los monitores.
La mayoría de los participantes -aproximadamente un 40%- repite cada año. También cerca de un 40% son alumnos del propio colegio La Salle, mientras que el resto procede de otros centros. Se ha dado el caso, relata Palenzuela, que chicos que ya han superado la edad máxima que piden que se les permita tomar parte en algunas actividades.
Cuando son las administraciones -especialmente las locales- las organizadoras, el carácter social de esta iniciativa pasa a primer término. Los ayuntamientos suelen destinar una línea de subvenciones a sufragar una parte de la matrícula y, en ocasiones, su totalidad.
Es el caso del Ayuntamiento de La Laguna, que ha diseñado para este verano campamentos educativos enfocados a ayudar a las familias más afectadas por las crisis económica. Para ello, se han ampliado los porcentajes en el baremo para establecer las ayudas.
Los campamentos organizados en Aguere se dirigen a niños de entre tres y catorce años de edad y se desarrollan en el Espacio Multifuncional El Tranvía, el centro ciudadano Pérez Soto, los complejos deportivos Montaña Taco e Islas Canarias, el colegio Camino La Villa y el centro ciudadano y pabellón de Valle de Guerra.
En este caso, las actividades programadas tratan de fomentar en los niños la convivencia y la cooperación e incluyen deporte, cultura, técnicas de estudio y apoyo escolar, inglés lúdico, juegos, talleres y excursiones.
La masiva respuesta de las familias obligó al consistorio lagunero a abrir un segundo plazo para la solicitud de subvenciones, que concluyó a comienzos de esta semana. Los precios de matrícula ascienden a 246 euros por un mes y a 131 por quince días -el ayuntamiento ha incluido este año esta segunda alternativa para dar facilidades a los padres separados o que tienen a sus hijos en periodos determinados-, más 70 ó 47 euros por el comedor, que es opcional.
En Santa Cruz, la Administración local también ha programado escuelas y talleres de verano en diferentes zonas de la ciudad; en concreto, en los distritos Ofra-Costa Sur, Suroeste y Salud-La Salle. En el primero, los colegios Chimisay, Tena Artigas, Ofra-Vistabella y Las Retamas han cedido sus instalaciones y coordinado la inscripción de los alumnos, también de entre tres y doce años.
En este caso también se han tenido en cuenta las necesidades económicas de las familias, de manera que el distrito aporta el 60% del coste de la matrícula -o el 100%, en situaciones especiales- y el precio medio se queda en 60 euros.
También se está desarrollando en esta misma zona el Campus Deportivo Verano 2009, en el complejo deportivo insular Santa Cruz-Ofra, que ofrece actividades que van desde el aprender a nadar a los deportes alternativos y de equipo y se complementa con una oferta de ocio y cultura que incluye inglés, teatro, construcción de juguetes, animación a la lectura y talleres temáticos.
En el caso del distrito Suroeste, se trata de talleres que se realizarán en los colegios públicos Los Menceyes, Santa María del Mar, El Tablero, Los Menceyes y Betancourt y Molina. Por su parte, en Salud-La Salle son los colegios 25 de Julio y Los Verodes los que han acogido esta iniciativa, consistente en una oferta de talleres de manualidades, gimnasia, danza, cuentacuentos y juegos infantiles.
También en la zona metropolitana, Tegueste celebra un año más la escuela de verano del barrio de Pedro Álvarez, en el que participan unos veinte niños de entre tres y cinco años que se involucran en talleres y actividades orientados a favorecer su desarrollo social, afectivo y cognitivo, potenciar hábitos de vida saludables e inculcar estrategias para la resolución de problemas.
Ya en el norte de Tenerife, los colegios públicos del Puerto de la Cruz César Manrique y San Antonio acogen la Escuela de Verano 2009, que arrancó el 1 de julio y se clausurará a finales de agosto. Sólo en este mes de julio están participando 220 niños, que reciben apoyo escolar, clases de inglés, talleres de manualidades y pintura y distintos deportes.
Rotación entre islas
Distinta orientación tiene la Escuela de Verano que organiza la Unión de Estudiantes de Canarias (Udeca), que se dirige a alumnos de Secundaria y este año cumple su sexta edición. Fiel a su costumbre de rotar entre islas, en esta ocasión se celebrará en Tenerife.
Cursos, talleres, ponencias y debates sobre la situación de los estudiantes del Archipiélago centrarán esta actividad, que se extenderá entre el martes y el domingo de la próxima semana. Como es habitual, los gastos serán cubiertos por la organización, excepto una "cuota simbólica" de 25 euros para los alumnos de Tenerife y de 45 para los del resto de las islas. Un buen ejemplo de que los jóvenes también son capaces de dedicar su tiempo vacacional a aprender, informarse y reflexionar sobre sus problemas e inquietudes.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD