D. M., S/C de Tenerife
Uno de los extranjeros que fue detenido en la redada del 15 de junio en el comedor social de las Hermanas de la Caridad, en la calle La Noria, explicó a EL DÍA que ese día acudió a ese lugar "por casualidad, debido a que me había apuntado a un curso de informática para desempleados y, como estoy solo, no tenía tiempo para hacer la comida en mi casa", afirmó con pesar.
Esta persona ha permanecido un mes en Hoya Fría, con la incertidumbre vivida "día a día" de no conocer su futuro y asegura que no ha vuelto a pisar el comedor social donde fue detenido por la Policía, "por los malos recuerdos".
Recalca que ese comedor "realiza una tarea encomiable".
Este varón ha sido puesto en libertad ante la imposibilidad de ejecutar su expulsión. Asegura que llegó a Canarias hace años con carta de invitación para tramitar su regularización y trabajar para ayudar a su familia que sigue en su país y sale adelanta con las remesas que él les envía.
Actualmente está tramitando su regularización. Por razones obvias ha solicitado a este periódico guardar su confidencialidad, mientras lamenta que ha perdido la posibilidad de realizar el curso de informática que comenzó el pasado mes, a pesar de que figuraba entre los primeros apuntados.
No tiene ninguna queja del trato recibido en Hoya Fría, salvo de la visita de dos personas de Extranjería que le "exigían" que entregara su pasaporte. En este sentido, dijo que, a pesar de que les dijo en varias ocasiones que ese documento estaba en manos de su abogado, "parece que no me creían, porque seguían exigiéndomelo con insistencia".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD