CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife Los parajes donde están enclavadas las escuelas unitarias son únicos, incomparables y allí no se registran ni absentismo escolar, ni fugas ni acoso. Es el claro ejemplo de que el tiempo, en algunos rincones, no ha pasado y sentimientos puros como la amistad, el compañerismo o compartir no han pasado de moda.