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TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS

Quiebra autonómica

12/jul/09 07:44
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LA EJECUCIÓN de la sentencia de Tebeto, validada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) y recurrida en milagro descabellado al Tribunal Supremo, clava una puntilla importante sobre las cuentas autonómicas. Puede constituir la tremenda estocada de la corrida, dado que ya existen otras sentencias no solventadas ni ejecutadas que pueden haber dejado antes tocado al animal. Más muertos que vivos "hay un montón de expedientes a sabiendas de que se van a perder por no tener viabilidad jurídica defensiva, con la consecuencia de que finalmente se tendrá que hacer frente al fallo, a los intereses y a los gastos de las costas", incluso a los cortados, desde la conocida expropiación del edificio anexo al Parlamento, Meloneras, Fuerteventura..., pasando por múltiples y conocidos contenciosos en los que es dilatada de forma torticera la resolución definitiva.

Doscientos millones de euros contantes y sonantes que en un muy breve espacio de tiempo tendrá que cascar el Gobierno autonómico en el nombre de todos nosotros para hacer frente a las inminentes ejecuciones. Los empresarios D. Rafael Bittini y D. Eustasio López (Canteras Cabo Verde y Lopesan, respectivamente) serán los principales beneficiados de una serie de pagos que ponen en jaque mate a la economía autonómica. Se calcula en el doble (por lo menos) la suma de "asuntos perdidos" y larvados en el purgatorio de los recursos y apelaciones.

El empresario Bitini, que consiguió que la Sala de lo Contencioso fallara a su favor por el asunto de la montaña de Tebeto (explotación minera paralizada por el ejecutivo después de una concesión a muchos años), depositó en el TSJC un aval bancario de la entidad financiera inglesa Lloyds por valor de 101.230.000 euros. Salva pues el último escollo para lograr el cobro de la indemnización a la que fuimos condenados con sus correspondientes intereses y costas. En un principio, el dinero permanecerá depositado en una cuenta corriente de Lloyds, a la espera de que el Supremo resuelva el recurso y generando un beneficio que le reportará importantes dividendos al empresario.

Pero ¿de quién es la culpa del desaguisado? ¿Del gobierno actual? ¿De los gobiernos que provocaron con sus contradicciones las primeras hostilidades judiciales? ¿De los equipos jurídicos? ¿De las formas irresponsables de encarar los procesos? ¿Del sistema de impunidad a largo?... ¿De los canarios?

Contestando a estas preguntas que más o menos nos hacemos todos, bajo mi punto de vista es muy injusto intentar achacar al Gobierno actual casos que provienen de decisiones tomadas en origen hace decenas de años. Es como si le echamos la culpa de la gripe AH1N1 al señor fallecido en el Doctor Negrín.

Probablemente en una combinación de "tornillos" y "velillos", los equipos jurídicos o los responsables del ejecutivo en los tiempos de inicio de cada una de estas reclamaciones mezclaron irresponsabilidad, con largo plazo gratuito e incapacidad profesional y los que vinieron detrás fueron mirando a otro sitio como las avestruces. Sí. Los asesores jurídicos tienen mucha culpa, el sistema también y las formas diluidas de encarar las cosas también, pero los políticos que no miraron más allá de su limitado espacio temporal de resplandor son los que pueden haber provocado el desastre.

Haríamos bien en hacer una recreación en vivo de principio a final. Una especie de novela o serie por capítulos. Un carísimo culebrón, desde la edad de piedra hasta los 101 millones cascados en este episodio y veríamos qué parte de los sentados en otras poltronas y sanedrines, que ahora acusan a D. Paulino Rivero, están pringados directa, indirecta o colectivamente hasta los tuétanos en la paternidad de la criatura diabólica.

Pero les digo una cosa: en un mundo que por inteligencia colectiva huye de los borregos, si la autonomía se va pal´piso, financiera y/o políticamente, dejando de contener un trozo del espejito mínimo de identidad, por ridículo que pueda ser el tamaño, para mirarnos, aunque sea de refilón y cuando otros territorios de este Estado ya tienen espejos gigantes por toda la casa, no quedará otra que salir zumbando e irnos al Baño Barato.

Ni al Estado, ni al PSOE, ni al PP? les interesa el patinar económico o político de la autonomía y dada la posición geoestratégica, su voladura desde dentro puede ser y está siendo la mayor irresponsabilidad de todas.

¿Les digo otra cosa? Tan lejos, no viviremos sin espejos.

infburg@yahoo.es

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