Desesperación y fe
(Fábula)
Cuando te sucede algo malo,
es tan grande el desespero
que quieres arreglarlo pronto
y no sabes qué hacer pri
[mero.
Si pides ayuda,
dicen que no pueden.
Siempre así no es verdad,
si no es que te hieren.
Se alegran de tu mal,
se alegran de verte,
y en tu desespero
te contemplan inertes.
Te hacen muecas
y palabras de comprensión,
pero si pides ayuda,
nadie te da solución.
Unos dicen que no pueden,
otros que les es imposible,
mientras que algunos de
[esos
se alegran de ver tu pena
[terrible.
También habrá gente buena
que sí quisieran ayudarte,
pero esa es la que no podrá
ningún remedio alcanzarte.
Pero ten paciencia
y no desesperes,
que ese remedio vendrá
sólo cuando Dios quiere.
Y cuando menos lo esperas
todo está arreglado,
y aquel mal momento
ya queda olvidado.
Consecuencia moral de esta fábula.
No pierdas la fe en Dios, que Él siempre te ayuda a remediar y arreglar tus males y darte tranquilidad.
María del Carmen
Pinto Dorta
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD