EFE, Santander
El sociólogo francés Alain Labrousse defendió ayer la necesidad de llevar a cabo "grandes cambios en política internacional" en la lucha contra la droga y de acabar con la hipocresía por la que "la guerra contra el narcotráfico termina donde empiezan los intereses económicos y geopolíticos".
El fundador del Observatorio Geopolítico de las Drogas, que participó ayer en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en el debate "Problemas en la lucha contra la droga: las conexiones políticas del narcotráfico", afirmó que, en política internacional, "se cierran los ojos ante la actividad de los grandes traficantes de droga" por el "enorme poder" que estos poseen.
El sociólogo dijo en la rueda de prensa del ciclo de debates "Reflexiones para un mundo en cambio", que existe una "gran contradicción" entre el "discurso tremendista" de los políticos con respecto al consumo de droga y "lo que se hace para pararlo" desde los gobiernos.
Citó como ejemplo a Francia, donde "todo ministro socialista o de izquierdas" alerta de que "el consumo de cannabis lleva al consumo de las drogas duras", cuando en realidad "no se ha llevado a cabo nunca una política de discusión con Marruecos para intentar detener la producción y distribución" de esta sustancia.
Según detalló, esto se debe, entre otras cosas, a que, de acabar con el mercado del cannabis, una gran parte de la población del Rif se vería "arruinada" y tendría que emigrar a otros países y "los europeos prefieren la droga a los inmigrantes".
El fundador del Observatorio Geopolítico de las Drogas se encuentra en Santander para participar en el encuentro "Drogas: otras miradas" en la UIMP, dirigido por el miembro de la Comisión Clínica de la delegación del Gobierno del Plan Nacional sobre Drogas, Carlos Álvarez.
Allí analizará, "cómo se forman los precios de las drogas", en particular la cocaína, y el "valor desmesurado" que ésta sustancia obtiene en su paso por las diferentes escalas que hace "desde el campesino hasta las calles de las grandes ciudades".
"Por un kilo de cocaína, al campesino que la cultiva se le paga unos 300 dólares mientras que en el mercado esa misma cantidad puede generar una ganancia de hasta 500.000 dólares", afirmó el sociólogo. La cocaína pasa por "decenas de etapas" en las que, además de producirse la escalada de precios, se "van financiando diferentes tipos de grupos (terroristas) de todo el mundo".
Esta perspectiva de la droga es una de las "miradas diferentes" que el psiquiatra Carlos Álvarez ha querido "revisar" en el encuentro que dirige en la UIMP.
Álvarez sostiene que "la lucha contra la droga ha sido un auténtico fracaso", por lo que ha defendido la necesidad de "profundizar en el conocimiento de los aspectos menos conocidos" de las mismas.
Para Álvarez, la problemática de la droga debe ser abordada "desde una visión crítica de lo que acontece en el mundo" donde "el negocio" y "los intereses de muchos sectores" pesan más que "la labor de los médicos de a pie".
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