Solsticio de verano Para mí, la llegada de junio siempre tuvo un solo significado: vacaciones. El comienzo del verano implicaba mandar al carajo todo lo que tuviera relación con el estudio, las notas, el colegio, la disciplina, los horarios y demás mojigangas. Era el respiro deseado durante todo el año. Por fin se acababan el frío y el duro trabajo so capa de la persistente e incómoda lluvia y llegaban días largos y cálidos, plenos de luz, luz y más luz
TAL CUAL PABLO PAZ
EDITORIAL
DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ
LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA
TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS
FRANCISCO MURO DE ISCAR
SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES
TRIBUNA INSULAR J. MANUEL DE LEÓN