Mal que les pese a los amantes de la españolidad de Canarias, los pasos para conseguir la independencia de estas Islas son firmes, decididos, y avanzan en la dirección correcta. Ayer publicábamos la noticia de que la Comisión de Peticiones del Senado español, en su sesión del 22 de junio de 2009, ha acordado trasladar a los grupos parlamentarios de la Cámara Alta la solicitud de descolonización de Canarias, según el escrito de referencia 870/000106/001 presentado por el Movimiento Patriótico Canario el 18 de noviembre de 2008.
En este documento se dice que el Archipiélago canario, la colonia más antigua del mundo, fue conquistado entre 1402 y 1496 mediante el empleo de las armas, la traición y la venta de esclavos, arrebatándoles las tierras a sus nobles y pacíficos habitantes, los guanches, y continuando la colonización hasta los tiempos actuales. El escrito también recoge que "el Movimiento Patriótico Canario considera vital, para impedir la desaparición de nuestro pueblo, la urgente demarcación de fronteras marítimas y la constitución de un Archipiélago Estado soberano, por lo que instamos al Gobierno español a que dé los pasos ante la ONU y se descolonice Canarias, en cumplimiento del Mandato de las Naciones Unidas, resolución 1.514, que fija como fecha tope el año 2010 para que finalice la descolonización de todos los pueblos del mundo".
Es decir, el Movimiento está en movimiento. Y no sólo este. Se están viendo las razones de otros grupos de personas, cada vez más numerosos -pronto serán multitudinarios-, que luchan pacíficamente para conseguir la soberanía de Canarias. O la independencia, que es lo mismo. Movimientos pacíficos, inteligentes y dialogantes, porque se aproxima el año 2010 y hay que cumplir con el mandato de la ONU.
No menos meritorias son las actuaciones que está realizando la Comunidad Canaria en Londres desde la capital británica. Dicha comunidad está formada por hombres y mujeres de nuestra tierra residentes en el Reino Unido. Según nos han comunicado en distintas informaciones, sus contactos con el cuerpo diplomático internacional les permiten asegurar que hoy en día numerosos países, entre ellos los más importantes del mundo excepto Francia, apoyarían una declaración de independencia de nuestra tierra. Entre esas naciones amigas cabe citar a Estados Unidos, los países escandinavos, Irlanda, Holanda, Suiza, Nueva Zelanda, Austria, Canadá, Rusia, China y Japón, además de otros países de África, Asia y Latinoamérica. La labor no es fácil porque los peninsulares no quieren perder la finca que tantos beneficios les ha dado durante seis siglos. Representantes del Gobierno de Madrid han intentado neutralizar las actividades de la Comunidad Canaria en Londres.
En definitiva, como decimos, algo se está moviendo porque tiene que moverse y porque la opereta política indecente, producto del colonialismo, que sufre Canarias no puede continuar. No sólo por ser opereta, sino porque Canarias es un pueblo colonizado que quiere liberarse de las cadenas que lo mantiene esclavo de la metrópoli española. Como señala acertadamente el Movimiento Patriótico, ahora no sólo tenemos la necesidad de que este Archipiélago se convierta en un Estado libre, sino que nos asiste el derecho como pueblo colonizado.
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