MIGUEL ÁNGEL RUIZ, Tenerife
La Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (Avibo) reclama la puesta en marcha, lo antes posible, de un Instituto del Vino para las Islas, organismo que se encargaría de los controles de calidad, la cata, comercialización y promoción de los caldos, cumpliendo así con la nueva Ley del Vino, cuya materialización en el Archipiélago se ha retrasado.
El secretario de Avibo, Jesús Corvo, señaló que "hasta ahora los Consejos Reguladores tenían la competencia administrativa y también velaban por la calidad del producto, controlando la entrada de uva en las bodegas, haciendo las correspondientes catas de vino para luego darle la contraetiqueta. Con la nueva Ley, estos organismos ya no pueden ser ni juez ni parte".
El representante de Avibo añadió que "hemos propuesto crear una fundación a imagen y semejanza de las que funcionan en Madeira, Azores o La Rioja. Con dicha fundación se crearía el Instituto del Vino, en el que participaría la Administración con un 49% y el subsector con el 51%, para que sea una entidad privada. Dicho instituto se encargaría del control de la uva, calificaría los vinos, así como la comercialización y la promoción, aplicándose así correctamente la Ley del Vino. La práctica totalidad de los Consejos Reguladores del Archipiélago se han inclinado por esta fórmula".
Según Corvo, "este asunto es prioritario y tiene que estar en marcha para la presente cosecha".
También afirmó que desde Avibo "no estamos de acuerdo con la postura del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), que quiere que la uva entre en las bodegas, que éstas controlen la producción, que también hagan la cata, controlen y comercialicen, y luego el ICCA inspeccione el producto final, sancionando si no cumple con la normativa. Esto podría ocasionar que se paralizase no sólo una partida de vino, sino toda la bodega, lo que supondría un grave quebranto".
Sobre el nuevo régimen de ayudas que la Unión Europea (UE) ha aprobado para el subsector vitivinícola canario, a través del Posei, dijo que es "un hecho histórico, logrando en cada anualidad once millones de euros. Es una tabla de salvación para una actividad que lleva mucho tiempo con el agua al cuello y en desigualdad de condiciones con otras regiones ultraperiféricas como Madeira".
Corvo Pérez puntualizó que "lo que pretendemos ahora es que a partir del próximo año las ayudas se contabilicen a través de cada kilo de uva metido en bodega".
El secretario de Avibo agradeció el apoyo prestado en esta negociación por la consejera autonómica de Agricultura, Pilar Merino, y confió en que "en el futuro siga defendiendo a este subsector".
Por contra, Corvo reclamó más implicación con los viticultores por parte del vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo tinerfeño, José Manuel Bermúdez, para que "sirva de nexo entre nosotros y el sector turístico, y así todos podamos sacar provecho de los turistas que nos visitan cada año".
Por otra parte, Jesús Corvo auguró para este verano "una buena vendimia. Se superarán los 4.895.000 kilos en Tenerife, así como los 8.460.000 del global de Canarias registrados en 2008. En calidad también será buena. La viña está brotando bien, aunque posiblemente registraremos un retraso de entre 15 ó 20 días en la recogida de la uva, que se iniciará a finales de julio o comienzos de agosto y acabará en algunas zonas de Tenerife a finales de octubre".
También puso de manifiesto el hecho de que las reivindicaciones sobre el Arbitrio sobre la Importación y Entrega de Mercancías (Aiem) "siguen sobre la mesa. El asunto está en manos de la consejería autonómica de Economía y Hacienda y no se ha desbloqueado. Confiamos en la promesa que hizo el titular del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, de desbloquear este asunto el pasado mayo en Tacoronte".
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